La pregunta del título se la pueden haber hecho los romanos hace más de 2000 años, cuando desde la lejana Pérgamo empezaron a llegar unas pieles de carnero que habían sido arduamente trabajadas, hasta quedar casi del espesor del material que hoy llamamos papel. Al principio, solo los ciudadanos más acaudalados podían darse el lujo de escribir en el aquel carísimo soporte llamado 'pergamino', pero poco a poco este se fue extendiendo y tomando el lugar de los antiguos papiros. Recordemos que 'libro' proviene de librum, el acusativo de liber, la palabra con que los romanos designaban la parte interior de la corteza de los árboles, que usaban para escribir sus códices. Ese soporte desapareció con la difusión del pergamino, que a partir de cierto momento ya no venía de Pérgamo sino que se fabricaba en la misma Roma. Pero el liber seguía siendo esencialmente lo mismo: un soporte sobre el cual las ideas eran almacenadas en forma escrita. Una nueva revolución ocurr...