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Mostrando las entradas etiquetadas como traducción

La traducción al igual que la corrección, una forma atenta de leer

 Traducir es un proceso sin fin que ilumina una obra y renueva su condición de clásica. “Un clásico es un libro que nunca termina de decir lo que tiene que decir”, afirmaba Calvino. 'Martín Lutero traduciendo la Biblia en el castillo de Wartburg en 1521' (1989), de Eugène Siberdt. / FINE ART Clásicos son esos libros que siempre acaban pidiendo una traducción nueva. Estoy parafraseando a Italo Calvino y su definición de los clásicos, esas obras especiales que nunca acabamos de releer. Se releen por definición y se retraducen por definición, pues traducir también es una forma especialmente atenta de leer. “Un clásico”, decía Calvino, “es un libro que nunca termina de decir lo que tiene que decir”. Así que nunca terminamos de traducirlo definitivamente. Y además las traducciones se renuevan por razones históricas y lingüísticas: cambia la relación entre culturas y entre lenguas, cambian los valores, cambia la estimación de los escritores y de las obras, cambia la lengua...

La traducción de clásicos universales vive su gran momento

Es un tema delicado. Luis Magrinyà, editor de Alba Clásica, afirma: “Los pies causan una extrañeza que no está en el original”. A su izquierda, Ismael Attrache asiente; a su derecha, Carmen Francí niega con la cabeza. Ambos han traducido La pequeña Dorrit, de Charles Dickens. De ahí viene el contencioso por el sistema métrico. ¿Mantener las millas, libras y yardas o hacer el texto más accesible con los kilómetros, kilogramos, metros? Nota de los traductores: el sistema métrico decimal no se introdujo hasta finales del siglo XIX y Dickens publicó por entregas La pequeña Dorrit entre 1855 y 1857. Y precisamente para no caer en anacronismos han buceado en glosarios dickensianos, diccionarios de 1829 y 1870 o el Corpus Diacrónico del Español (CORDE). Attrache coincide en que el sistema anglosajón despista al lector, a Francí sólo le queda la resignación. El libro ya está fuera de su alcance. Pero María Teresa Gallego Urrutia, que tiene entre manos la traducción de La señora B...