Diario de una escritora recoge fragmentos de los escritos personales de Virginia Woolf, desde 1918 hasta 1941. Estos fragmentos fueron seleccionados por su marido, Leonard Woolf de los veintiséis volúmenes manuscritos que quedaron de ella tras su muerte. Como él mismo explica en el prólogo que escribió para acompañar la edición original, de 1953, su selección incluye sobre todo fragmentos que explican el arte narrativo de Virginia y sólo, excepcionalmente, algunas anotaciones en las que la autora comenta su vida y sus relaciones personales. Ayer me pregunté qué será de estos diarios. Si muriese, ¿qué haría Leo con ellos? Se sentiría remiso a quemarlos; no podría publicarlos. Bueno, podría entresacar lo suficiente para hacer un libro, y quemar el resto. Me atrevería a decir que en este diario se contiene un librito, siempre y cuando se puliera un poco el texto. ...