La primera novela de Hector Bisi, publicada por el sello Edith en 2011, fue escrita durante largos viajes por Río de Janeiro y La Habana. Es un retrato de la vida del muelle, las mujeres y la noche de dos ciudades convertidas en una. Dos fragmentos: Cielo sin nubes. No hay Beatrices. Me gustan las mujeres que puedo impresionar con vino barato. Las veo llegar en vagones transpirados, es sábado, salen de a cientos de la estación Arcoverde, son las once, van a la playa en una procesión de cuerpos semidesnudos y yo soy la comitiva de bienvenida. Cada vez que el cielo se despeja en el suburbio la escena se repite. Produzco saliva en cantidad. Desde el bar en la esquina de Rodolfo Dantas con Barata Ribeiro elijo a la que voy a abordar más tarde en la arena. Soy adicto a las mujeres humildes. Chicas jumilde. Mis jumilde, todas ellas. Si las llamo de un modo cariñoso es porque al final no soy tan malo. Son como aves migratorias las jumilde. Vi...