Néstor Sánchez, uno de los escritores argentinos más elogiados de la época del boom. Aclamado por Cortázar y Sarduy, en los 70 dejó la literatura y eligió vivir en la calle. Murió en 2003 y hoy es de culto. Por: Ezequiel Alemián No demasiado tenidas en cuenta por la academia, esterilizadas por los medios, las vidas de los grandes escritores regresan siempre a la literatura con nuevos cuestionamientos. Néstor Sánchez fue un gran escritor. Con cuatro novelas publicadas, elogiado por sus pares (Silvia Molloy, Julio Cortázar, Severo Sarduy), traducido en Europa, en los 70 se le perdió el rastro, hasta que en 1982 su hijo recibió de Los Angeles unas líneas: era la dirección de la playa de estacionamiento donde Sánchez dormía, convertido en un linyera. Criado en Villa Pueyrredón, amante del tango y del free jazz, inspirado por los surrealistas argentinos y admirador de Kerouac y de los beatniks, Sánchez no creía en los argumentos ni en los personajes: “No hay que escrib...