El Nahuel Huapi antes y después de las cenizas San Carlos de Bariloche.- Después de cinco días donde sólo se vio cenizas en el aire, cielo cerrado y una lluvia que duró 24 horas, la ciudad de Bariloche vislumbró los primeros rayos de sol, lo que permitió observar con más nitidez el cambio de color del lago Nahuel Huapi, de un azul cristalino a un turquesa intenso o como dicen los más antiguos pobladores, de color "mate cocido". Al igual que otros lagos o inclusive algunos brazos del Nahuel Huapi, que están ubicados en cercanías de volcanes, como el Tronador, el agua que baña Bariloche presentó un colorido turquesa, cruzado por enormes franjas de cenizas marrones, las cuáles se acentuaban en las cercanías de la costa, donde un intenso viento las iba depositando en las rocas que la bordean y extendiendo el efecto playa en toda la costanera. Ese color azul verdoso, típico del agua con minerales volcánicos y el sol que comenzó a asomar luego de una intensa tormenta de lluvia ...