Anthony Minghella ("Truly, Madly, Deeply", "El talento de Mr. Ripley", "Cold Mountain") rubrica esta película conmovedora, escrita en un lenguaje clásico y perdurable, que habla de los grandes temas de la existencia, como el amor, la política, el rencor y la venganza, la muerte, la identidad, la pertenencia a la nación, o la voluntad. Una película épica, grandiosa, a la manera de las antiguas superproducciones, que no puede circunscribirse exactamente en la narrativa cinematográfica de los años 90. El paciente inglés se presenta envuelta por unos elementos impecables: una espectacular fotografía, un guión bien hilado que conjuga una historia pasada a medio camino entre la pasión amorosa y la traición política, y una historia vital presente entre la necesidad de vivir y el irrefenable deseo de olvidar y morir, y especialmente una banda sonora magistral, mezcla de cuatro estilos aparente irreconciliables, que son los vértices sobre los que gira la historia. ...