Más de una vez escuchamos acerca del temor a la hoja en blanco. Cuando tenemos que escribir determinado texto, no siempre la tarea resulta sencilla, y lo peor es que a veces no sabemos ni cómo empezar. Conocer superestructuras textuales es una excelente manera de comenzar porque ofrecen la posibilidad de elaborar un texto a partir de un esquema preestablecido convencionalmente. Además, del lado del receptor, permiten realizar hipótesis antes de la lectura y durante ella. Por ejemplo, como lectores sabemos que el título y la bajada de una noticia nos adelantan su contenido, y esto en principio nos ahorra tiempo. La superestructura –concepto desarrollado especialmente por nuestro conocido Teun Van Dijk– es la estructura formal que representa las partes en que se organiza el contenido de un texto. Es el “esqueleto” reconocible que caracteriza los tipos textuales de los diferentes géneros discursivos. Todas las oraciones de un texto se organizan en un esquema constituido por catego...