Ir al contenido principal

Entradas

Ana Frank como gran lección para el confinamiento

Un documental con supervivientes de los campos y Helen Mirren trata de aproximar a la autora del famoso diario a las nuevas generaciones
“Anhelo montar en bici, ver gente, sentirme libre”, escribió tras dos años de encierro en casa una joven judía de 15 años. La voz de Ana Frank suena hoy extrañamente actual con lo que estamos viviendo por culpa de la covid-19. Claro que cuando ella hablaba de que estaba “rodeada de peligros y oscuridad” se refería a algo mucho más siniestro y atroz, y su desconfinamiento fue por la vía de la Gestapo y el espanto. Ana Frank murió de, precisamente, una enfermedad infecciosa, el tifus, en el campo de Bergen-Belsen, en febrero de 1945. Bueno, en realidad murió de dos: la otra, la que la llevó al campo y a la muerte, era la enfermedad del odio racial que propagaron los nazis y sus secuaces.

La palabra de la jovencita alemana escondida con su familia y otros judíos en el desván de un piso de Ámsterdam hoy convertido en museo (y que, por cierto, anuncia que v…
Entradas recientes

Pastillitas de saber: COVID-19 o covid-19, no Covid-19

La Organización Mundial de la Salud decidió en febrero llamar COVID-19 a la enfermedad causada por el coronavirus (acrónimo del inglés coronavirus disease, al que se añade el 19 por el año en el que se conoció el primer caso). La denominación adoptada por la OMS se escribe en mayúscula y con un guion antes de los dos dígitos, en línea con códigos similares recogidos en la Clasificación Internacional de Enfermedades (ICD, por sus siglas en inglés). Sin embargo, muchos acrónimos experimentan un proceso de lexicalización que los lleva a acabar convirtiéndose en palabras plenas que, si son nombres comunes, se escriben con todas sus letras minúsculas (sida, pyme, ovni y, si se trata de nombres propios, solo mantienen la mayúscula inicial (Unesco, Unicef…).


En el caso de COVID-19, esa lexicalización se está produciendo de forma acelerada y ya es frecuente, y no censurable, encontrarlo escrito en minúscula: covid-19. Esta forma, sin tilde, es la más habitual y se corresponde con la pronunciaci…

El extraño caso de los bosnios que hablan español medieval

Según la UNESCO, el ladino es un idioma a punto de desaparecer. Su procedencia se remonta al final de la Edad Media, con la expulsión de los judíos de la Península Ibérica


"Fazer", "lavorar", "pasharo" o "djente". No, no se trata de errores tipográficos; son, como su forma sugiere, palabras en español antiguo. En concreto, “hacer”, “trabajar”, “pájaro” o “gente”. Todavía hay un grupo reducido de personas que las usa en un país cercano a nuestra Península Ibérica pero lejano en cuanto a historia, costumbres y modo de vida. En Bosnia, existe una comunidad de judíos sefardíes que usan esta lengua antigua, también llamada ladino, judeoespañol, judezmo, espanyolit, djidió y haketia (en el norte de África).
Las lenguas representan el más básico nexo de unión de una comunidad. Aunque su función sea eminentemente práctica y a veces seamos incapaces de valorar su importancia, es la esencia de la identidad y del sentido de pertenencia a un país o una cultur…

De pandemias y barbijos. El huésped global

“Todo esto contribuye a demostrar hasta qué punto la gente estaba poseída de irrealidades”. Diario del año de la peste, Daniel Defoe

 “Todo el mundo era feliz, porque todo el mundo sabía que las mariposas no pican ni propagan enfermedades, sino que diseminan el polen que hace que crezcan las plantas. ¿Qué podría ser más saludable?” Némesis, Philip Roth


Buenos Aires se siente distópica estas últimas semanas. Bajo el nuevo lente de la pandemia global de la que ningún país del planeta parece ser la excepción, la ciudad de avenidas populosas devuelve hoy imágenes de negocios cerrados, calles por momentos desérticas con habitantes de guantes y barbijos, empujando carritos colmados de víveres. En algunos casos la creatividad de la prevención parece alumbrar a seres con cabezas bradburyanas paseando perros nerviosos por veredas donde la distancia entre unos y otros se ha vuelto la justa medida de salud y enfermedad. En siglos anteriores la llegada de una peste ponía en escena el castigo divino a…

10 trucos para escribir en cuarentena

Fuente de publicación: cuentocolectivo.com
Vivimos en un tiempo que se caracteriza por la velocidad y abundancia de información, lo cual puede muchas veces llevarnos a la inestabilidad. Ya sea por la sobresaturación de amenazas potenciales, como la de una potencial guerra mundial, la catástrofe ambiental, crisis migratorias… y ahora nada más que una pandemia global. Dicha abundancia de información contrasta con el poco tiempo que tenemos de procesarla. De esta forma se vuelve casi imposible mantenerse al día; y mirar para otro lado solo hace que el pánico incremente. Debido a este ritmo en aceleración, cada vez es más difícil distinguir los rumores, de las especulaciones, las teorías conspirativas y las mentiras descaradas. Esto se ha vuelto más evidente en la actualidad, mientras el contagio del Covid-19 se ha intensificado en el mundo. En este periodo febril, muchos hemos intentado buscar una temporalidad distinta. Una en la que sea posible tanto sentir como pensar y procesar el inten…

La extinción humana según la ciencia ficción

Eclesiastés 1:4
En el principio se creó el fin. Cualquier religión que se precie cuenta con un suceso en el que la vida de la comunidad desaparece de forma abrupta, violenta y muy espectacular. Este acontecimiento puede ya estar prefijado o ser provocado por la ira de los dioses, la estupidez de los seres humanos, y venir con una debacle ecológica o una gran guerra. Pueden darse todos los factores a la vez: tormentas de fuego, ángeles justicieros del espacio exterior, la tierra que se abre… 
El apocalipsis es, con toda seguridad, la idea más popular de nuestra historia. Nos regodeamos, como las criaturas finitas y supersticiosas que somos, en soñar con acontecimientos truculentos que culminarán en la desaparición de nuestra especie. Triste consuelo a nuestra condición, pero que ha generado una cantidad inmensa de literatura y productos de entretenimiento —películas, cómics, televisión, música— para disfrutar padeciendo del fin mientras afrontamos nuestro propio final. Eso no quita para …

Contáctese por tarifas de corrección

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *