Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de junio, 2015

Novela negra con argentinos

Novela negra con argentinos, Luisa Valenzuela   Barcelona: Editorial Plaza y Janés, 1990. (Colección Literaria) Hanover, NH: Ediciones del Norte, 1990.      Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1991. (Narrativas Argentinas)
Dos jóvenes argentinos Roberta Aguilar y Agustín Palant se encuentran en Nueva Cork, en donde ambos están componiendo sus respectivas novelas. Roberta sostiene la tesis de que "se ha de escribir con el cuerpo", lanzándose intensamente a la vida. Tal vez esto determina que Agustín decida aventurarse por los peligrosos barrios neoyorquinos, donde conoce a una actriz, a la que mata de modo compulsivo e inexplicable para él mismo. No hay testigos del asesinato, pero Agustín no se lo perdona. Junto con Roberta, que no sabe toda la verdad, inicia la búsqueda de los posibles motivos de su acción, que lo llevará a moverse en un mundo extraño y desquiciado.
Literatura y realidad se mezclan en un conjunto de experiencias en las que la realidad y literatura parecen de d…

¿De dónde nos viene el idioma español?

El español no es más que una variedad de latín, que ha evolucionado a lo largo de 1500 años desde la caída del imperio romano. A lo largo de ese tiempo, ha sufrido las más variadas influencias, de los pueblos germánicos, de los árabes y de las lenguas originarias americanas. El latín, junto con el osco y el umbro, pertenece a la rama itálica del indoeuropeo, una lengua prehistórica hipotética hablada hace unos cuatro mil años. Unos dos mil años antes de Cristo, oleadas migratorias procedentes de una zona cercana al Mar Caspio o al Mar Negro llevaron su lengua hacia el este y hacia el oeste, alcanzando por un lado la Bretaña y la Hispania y, por el otro, la India, por lo que se los llamó indoeuropeos.
En este largo periplo que duró varios siglos, los migrantes legaron su lengua, que fue cambiando a través de los siglos hasta que en cierto momento los habitantes de diferentes regiones ya no se entendían entre sí y ni siquiera tenían noción del parentesco entre sus idiomas. Los lingüistas…

Pastillitas de saber: "desconfiar de que", no "desconfiar que"

Con el verbo desconfiar, aquello en lo que no se confía o en lo que se tiene poca seguridad o esperanza va precedido por la preposición de: desconfiar de que alguien cumpla su palabra, no desconfiar que alguien cumpla su palabra.

En los medios de comunicación es habitual encontrar frases como «Los productores desconfían que haya cambios en la política agraria», «Bonistas italianos desconfían que el Gobierno pague el 30 de junio» o «Más de la mitad de la población dice desconfiar que la justicia actuará de manera fiable».
Omitir de en los ejemplos anteriores es un caso de queísmo, esto es, una omisión inadecuada de la preposición exigida, en este caso, por el verbo desconfiar. 
Así pues, en los ejemplos precedentes lo apropiado habría sido escribir «Los productores desconfían de que haya cambios en la política agraria», «Bonistas italianos desconfían de que el Gobierno pague el 30 de junio» y «Más de la mitad de la población dice desconfiar de que la justicia actuará de manera fiable».