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Mostrando las entradas etiquetadas como Noé Jitrik

Fantasmas del saber

Entre la reflexión, el recuerdo y la autobiografía, diversos escritores, críticos y docentes de literatura reconstruyen su relación con la lectura y cómo esta se fue trocando en escritura. Tal es la propuesta de la colección Lector&s (Ampersand) dirigida por Graciela Batticuore, con primeros textos de José Emilio Burucúa, Daniel Link y Sylvia Molloy. Radar reproduce fragmentos de Fantasmas del saber, de Noé Jitrik, en el que recuerda sus lecturas de recién llegado a Buenos Aires y las de los comienzos de sus estudios en la carrera de Letras. Buenos Aires era otra cosa, vaya si lo era: no había horizonte ni perfumes, la vista se detenía a cada instante pero, precisamente, en esa monstruosa carencia residía su fascinación. Que se traducía en una imposibilidad inicial y angustiosa, de comprender y asir pero que inauguraba una nueva lectura, no la de los embriagadores libros que habían colmado mis días de infancia, sino las de las calles y las casas y, sobre todo, de las multi...

El oficio de escritor

Consideraciones acerca de la corrección y la autocorrección Por Noé Jitrik Hace algunos años me inquietó esa actitud, en principio autoritaria y antipática, que se conoce como “corrección”, tan difundida en la escuela, en la familia, en las editoriales, en los divanes de los psicoanalistas, en los quirófanos: corrección de los modales, corrección de las posturas, de los comportamientos y, por cierto, de los textos. No me pareció suficiente que, en nombre de una tenaz y acaso justificada libertad de opciones, ese término pudiera quedar confinado en lo que tiene de despótico y superior, como si fuera natural o no tuviera más relieves o posibilidades. ¿Qué pasaría si, en lugar de inmovilizarlo se pudiera, en una operación epistemológica por otro lado bastante consistente, convertirlo en concepto, qué pasaría si se empezara a hurgar en sus implicaciones en vez de mantenerse en la digna posición de quien es como es y nada puede ni debe modificarlo? “A mí no me corrige nadie”, pro...