Hace unos años, se consideraba a David Foster Wallace uno de los hijos dilectos de Thomas Pynchon, el gran escritor “raro” norteamericano. Hoy, ya se le concede una justa autonomía: ha superado al maestro, es más Pynchon que Pynchon y, por lejos, el escritor que más incomoda en lengua inglesa. “Citaría aquí alguna oración de algún relato de Extinción, pero no me quedaría espacio suficiente para el resto de la crítica”, escribió en su momento el encargado de la sección de libros de The Seattle Times a propósito de la salida de Extinción. Ja. Y es que desde la publicación de The Broom of the Sistem (1987, su primera novela, todavía inédita en español), Wallace siempre ha sido blanco de flechas chistosas sin que eso signifique negar el hecho de que más que probablemente sea el escritor más importante de su generación, de una generación crecida a la sombra y nutriéndose de los frutos de ese gigantesco árbol totémico que es Thomas Pynchon. La diferencia entre Wallace (Ithaca, Nue...