El género de los sustantivos en español es, en la mayoría de los casos, el mismo que tenían en latín, excepto los que en esta lengua eran neutros, porque este género se perdió en nuestra lengua . No obstante ha habido algunos cambios de género o forma en el paso del latín al castellano. En latín, la oposición de las terminaciones –u/-a ya se sentía en muchos casos como una oposición masculino / femenino, porque la mayoría de los sustantivos terminados en –u (que evolucionaron a –o en castellano) eran masculinos y la mayoría de los terminados en –a eran femeninos. Como ya expuso Ángel Rosenblat (“Morfología del género en español. Comportamiento de las terminaciones –o, -a” NRFH, XVI, 1962) en el paso del latín al castellano, se produjo un doble proceso de analogía: el género se acomodó a la forma y la forma al género. Cambio de género motivado por la terminación: Los femeninos en –us y los neutros en –u, –us –um pasaron al castellano con género masculino: tempus ‘teimpo’; ...