Ernesto Sabato hubiera cumplido este domingo cien años, lamentablemente la vejez nos lo arrebató, pero su profundo sentimiento por todo lo humano, la agudeza de su pensamiento y la desesperación de sus personajes nos quedan para siempre. Antes de la lectura en la Fundación Ernesto Sabato en el barrio porteño de Palermo, Elvira González Fraga relató anécdotas compartidas con Sábato, de quien destacó su extrema sensibilidad, su timidez y un inmenso coraje para discernir. “Íbamos mucho al cine. Yo le pedía que mirara al piso para que llegáramos una vez al tiempo porque lo paraban para abrazarlo”, recordó Elvira al revivir momentos con el ganador en 1984 del Premio Cervantes, fallecido el pasado 30 de abril. González Fraga aseguró además que al escritor era un buen actor al que le gustaba muchísimo hacer de loco e interpretar al Quijote, mientras le enseñaba a ella el rol de Sancho. También rememoró los tiempos de la última dictadura (1976-1983),...