‘IN MEMORIAM’ Flora, la mujer de Héctor Tizón, con la que vivió el exilio en España decía que su marido escribió La casa y el viento, su libro más duro, melancólico, poético y rabioso, yendo y viniendo de la casa en la que vivieron en Cercedilla, cerca de Madrid, durante sus años de destierro. Los dos evocaron hace siete años ese largo suceso. Delante estaba su hijo Álvaro, periodista, y detrás había un sonido como de guitarra rota, la extrañeza ante una vida que la insensatez militar dividió en dos y convirtió en una larga extrañeza. Ese libro, que ahora ha comparado su paisano Jorge Fernández Díaz, en conversación con Francisco Peregil, con los textos de Juan Rulfo, tiene del maestro mexicano la opacidad que esconde la narración de toda derrota; pero mientras que en Rulfo el relato implacable de esa premonición que el azar va cavando como tumbas nace de la imaginación turbulenta de un novelista inconforme, ese libro de Tizón arranca de la matriz misma de la experiencia. Mie...