Si alguna vez escuchando al tope en el equipo de audio La historia del príncipe Kalender de korsakov, imaginó los misteriosos rasgos de esa cara, recordando su pasada opulencia anunciada por la trompeta y el trombón o gracias al fagot, compartió junto a él las escenas de su actual pobreza y castidad, no es de extrañar que se hiciera la siguiente pregunta: ¿Qué criaturas serían capaces de engendrar el oboe, la flauta o el clarinete? ¿Es descabellado sentir curiosidad por el resultado del encuentro entre el arpa y el violín? Así, gustosamente vanidoso, se apoltrona en el sofá y cierra los ojos sintiéndose tremendamente original. Lamento, lector, contradecir esos sueños de gloria pero Doc Labyrinth ya lo pensó. Conociendo la fragilidad de nuestra civilización, y su tendencia destructiva, y antes de que las arenas del tiempo olviden la grandeza de nuestros compositores ideó una máquina capaz de procesar las más sublimes partituras par...