El fiscal del juicio a las juntas de la última dictadura militar, Julio César Strassera, recordó a Ernesto Sabato, fallecido el pasado 30 de abril, como una persona de "una generosidad fuera de lo común". Y destacó su labor en la Conadep: "Fue una obra titánica, fue la base de mi acusación", señaló Strassera. La amplia trayectoria como escritor le permitió a Ernesto Sabato vivir una de las experiencias más fuertes de su vida. Cuando terminó la dictadura militar, el entonces presidente Raúl Alfonsín lo designó para presidir la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep), cuya tarea fue investigar el destino de los miles de argentinos que desaparecieron durante ese período. Apenas nueve meses antes se había reestrenado en la Argentina la democracia y uno de los primeros actos de Alfonsín fue crear, mediante el decreto 187 de 1983, esa organización, para la cual nombró a diez integrantes: Sabato, Magdalena Ruiz Guiñazú, Ricardo Columbres, René ...