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Mostrando entradas de noviembre, 2015

Cuando la vida no basta

Por Fabián Soberón* 
"La literatura -dice Antonio Tabucchi citando a un poeta- es la demostración de que la vida no nos basta". El viaje, como parte de la vida, no nos basta. Es necesario el ejercicio de la literatura. Y eso es lo que hace Tabucchi en Viajes y otros viajes (Anagrama, 2012).
Tabucchi narra viajes, cuenta experiencias que ya son en la nostálgica escritura, episodios, escenas; recorridos que ya son recuerdos narrativos, encuentros que ya son evocaciones críticas. Tabucchi escribe sus viajes y en ese acto rutinario y mecánico convierte a las experiencias en la materia huidiza y diáfana, hermosa y fatal de la literatura. 
Su libro Viajes y otros viajes podría llamarse Ciudades y otras ciudades. O Ciudades y otros ensayos literarios. Tabucchi repasa con mirada lúcida y fascinante el mapa que los años han hecho con las ciudades heterogéneas que ha visitado. Viajes... no es un libro de viajes. Es un libro de crítica literaria y cultural. Es un libro que entreteje las c…

Los correctores hacen mejores a los periodistas

Por: Enrique Bullido


"Cuando el periodismo aún se parecía al Periodismo, y eras un redactor novato que pisaba por primera vez la redacción, había dos personajes a los que mirabas con un respeto singular, mayor que el que te inspiraban los redactores jefes en mangas de camisa con tirantes y una botella de whisky metida en un cajón de la mesa, o los grandes reporteros con firma en primera página, a cuyas leyendas soñabas con unir un día la tuya. Los dos personajes a los que más podía respetar un joven periodista eran el corrector de estilo y el redactor veterano”.

Así comienza Arturo Pérez-Reverte Sientate aquí, chaval, un genial retrato de cómo eran los inicios de la profesión periodística en la época en la que el periodismo no tenía el apellido digital y se podía fumar en las redacciones.

En mi caso, cuando entré por primera vez en una redacción con un contrato de prácticas bajo el brazo que aprovechar, ambas figuras (el redactor veterano y el corrector de estilo) estaban encarnada…

Salvador Benesdra

Salvador Benesdra nació en 1952 en Buenos Aires. Fue el hijo menor de una familia de clase alta dedicada al comercio de zapatos. De niño no habló hasta después de los 3 años -lo "normal" es más o menos antes del primero- y fue toda su infancia tartamudo. Cuando descubrió la lectura, también descubrió el insomnio prematuro: podía pasarse varias noches sin dormir para terminar sus libros. En la preadolescencia, luego de leer las obras completas de Lenin, inició su militancia en el Partido Obrero y a los 15 años convenció a su profesor de literatura de que se afiliara. 

Entre esa época y el comienzo de su carrera universitaria fue cuando estudió y aprendió los siete idiomas que hablaba con fluidez. Al momento de su muerte, estudiaba el octavo: japonés. Cursó la carrera de Psicología y la terminó en dos años. Durante la dictadura, se exilió en Francia con su pareja -Mirta Fabre-, y luego de que le extrajeron las glándulas paratiroides en una operación de rutina, tuvo su primer br…

Antonio Dal Masetto

Ayer, a los 77 años y tras varios meses delicado de salud, murió en la madrugada de ayer, Antonio Dal Masetto, "escritor espía", como se definía ante su público, autor de prosa sobria y directa, cuya historia personal atravesada por la Segunda Guerra Mundial en su Italia natal y la migración de su familia a nuestro país ha dejado certeramente reflejada en varias de sus novelas.
Había nacido el 14 de febrero de 1938 en Intra, y 12 años después se radicó junto con su familia en la ciudad bonaerense de Salto, donde el fútbol lo ayudó a acercarse a sus compañeros de escuela y la biblioteca popular le abrió la puerta al castellano y a la literatura a partir de las aventuras de Emilio Salgari.
Había llegado a la Argentina con su madre y su hermana para reunirse con su padre, que hacía dos años vivía en Buenos Aires. Traía la ilusión de convertirse en artista plástico. Es que las monjas de la escuela a la que concurría en su pueblo le habían visto condiciones y hasta se habían atrevi…