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Siempre Poe...

Columna literaria de Adriana Greco en Programa radial Paranormales

Poe ocupa un lugar de honor en la historia de la literatura sobre todo debido a sus cuentos, en los que se revela como un adelantado a su tiempo, un faro en el llamado “romanticismo oscuro”, padre de la novela policial, maestro de la narrativa de terror, pionero de la ciencia ficción... y si duda, uno de los creadores cuya influencia ha sido más profunda y duradera.


En 1838 aparecerá el cuento que Poe prefería,Ligeia. Al año siguiente nacerá otro aúnmás extraordinario,La caída de la casa Usher,en el que los elementos autobiográficos abundan y son fácilmente discernibles, pero donde, sobre todo, se revela —después del anuncio de Berenice y el estallido terrible de Ligeia— el lado anormalmente sádico y necrofílico del genio de Poe, así como la presencia del opio. Por el momento, la suerte parecía inclinarse de su lado, pues ingresó como asesor literario en el Burton’s Magazine.
Por ese entonces le obsesionaba la idea de llegar a tener una revista propia, con la cual realizar sus ideales en materia de crítica y creación. Como no podía financiarla (aunque el sueño lo persiguió hasta el fin), aceptó colaborar en el Burton’scon un sueldo mezquino pero amplia libertad de opinión. La revista era de ínfima categoría; bastó que Edgar entrara en ella para ponerla a la cabeza de las de su tiempo en originalidad y audacia.

En diciembre de 1839 apareció otro volumen, donde se reunían los relatos publicados en su casi totalidad en revistas; el libro se titulaba Cuentos de lo grotesco y lo arabesco.
Aquella época había sido intensa, bien vivida, y de ella emergía Edgar con algunas de sus obras en prosa más admirables. Pero la poesía estaba descuidada. «Razones al margen de mi voluntad me han impedido en todo momento esforzarme seriamente por algo qué, en circunstancias más felices, hubiera sido mi terreno predilecto», habría de escribir en los tiempos de El cuervo.
Un cuento podía nacer al despertar de una de sus frecuentes «pesadillas diurnas»; un poema, tal como Edgar entendía su génesis y su composición,exigía una serenidad interior que le estaba vedada. En eso, más que en otra cosa, hay que buscar el motivo de la desproporción entre su poesía y su obra en prosa.

Edgar Allan Poe nació el 19 de enero de 1809 en la ciudad de Boston, Massachusetts. Fue criado por la acaudalada familia de John y Frances Allan, luego de que falleciera su madre y su padre lo abandonara. Poe asistió brevemente a la Universidad de Virginia y a West Point, sin que se graduara de ninguna de estas instituciones. Comenzó a publicar sus primeras colecciones de poemas siendo aun bastante joven: “Tamerlan y otros poemas” (1827) y “Al Aaraaf” (1829). Poe se convertiría en maestro de obras de terror y daría origen a las historias modernas de detectives. Además, Poe trabajo como editor y también como crítico literario. Falleció en Baltimore en octubre de 1849, bajo circunstancias que nunca fueron completamente aclaradas. 


Cuentos completos, Edgar Allan Poe
Los poemas, relatos y ensayos de Edgar Allan Poe transportan al lector en viajes fantásticos por regiones idílicas y terroríficas, donde una momia embalsamada durante miles de años de pronto revive y los muertos dialogan con los vivos... Se exploran temas como la resucitación, el hipnotismo, la percepción extrasensorial, el déjà vu y psicocinesis, así como el significado y la relación de Dios y la materia. 

Poe recibió la influencia de las concepciones científicas y racionales delos siglos XVIII y XIX, y estaba familiarizado con los trabajos de Newton, Laplace, Herschel y Humboldt. La escuela romántica inglesa  –Coleridge, Byron, Keats, Shelley, De Quincey—también 
influyó enormemente sobre su trabajo creador inspirándolo y suscitando en él momentos de exultación y dolor lacerante. Las obras de Shelling y Shlegel, Schopenhauer, Tieck y E.TA. Hoffman fueron decisivas para inspirar muchos relatos de Poe, y sobre todo gravitaron en la creación de sus heroínas: Berenice, Ligeia y Morella. La aparición de la novela gótica, cultivada por Horace Walpole, Monk Lewis y sus contrapartes norteamericanas Charles Brockden Brown y Edgar Huntly, fue vital para promover la inclinación natural de Poe por las situaciones macabras, violentas y sobrenaturales.   



Por su condición de poeta Poe perdurará mientras exista el idioma inglés. Su lírica tiene magia; sus poemas son cantos; son melodía pura. Poemas como “Tamerlán”, “Al Aaraaf”, Israfel”, “El Cuervo”, “Lenore”, “Ulalume” y “Annabel Lee” son combinaciones acerbas e inquietantes de la mente y el corazón, mosaicos de armonías y tonos cromáticos. Los relatos de Poe se desarrollan tanto dentro como fuera del mundo racional objetivo. Inducen al lector a penetrar en lo que Charles Baudelaire denominó “las cámaras secretas de la mente”.

Para volver a leer o para descubrirlo recomendamos una reciente publicación presentada por la editorial Edhasa en la prestigiosa traducción de Julio Cortázar, en orden cronológico, el conjunto de los Cuentos de Edgar Allan Poe (al que aquí se añaden las "estampas" creadas como acompañamiento a preciosos grabados, que también se incluyen) permite evaluar la calidad y la evolución de una de las narrativas más potentes que pueden leerse hoy.







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