martes, 29 de mayo de 2012

Los anglicismos de la moda


Son palabras extrañas y desconocidas para la mayoría, anglicismos que forman parte del lenguaje habitual de las revistas especializadas y las pasarelas...

Te explicamos su significado:
  
¿Esnobismo? ¿Tecnicismo? ¿Por qué los expertos en moda dicen jeans en vez de vaqueros? La jerga de las pasarelas se transmite a los medios de comunicación y entre todos inventan nuevos términos que quedan lejos del entendimiento de la mayoría. 

Algunos ya forman parte de nuestro día a día, comoleggins, trikini, blazer o prêt-à-porter, pero otros siguen siendo un misterio para muchos. Te explicamos el significado de las más utilizadas.

Vocabulario básico

Atelier: Significa taller en francés. Casa de los modistos.

Babydoll: Estilo basado en la infancia y las muñecas, emplea bordados, lazos, volantes, chorreras y jaretas.

Baggy pants: Pantalones anchos, muy holgados.

Bandeau: Banda que cubre los pechos, sin tirantes. Están de moda en los bikinis.

Borsalino: Sombrero, generalmente de fieltro, con una cinta en su base.

Casual: Estilo informal: un vaquero, camiseta y zapatillas de deporte, por ejemplo.

Chic: Algo o alguien elegante y con estilo. Se usa también  para indicar un toque distinguido en estilos que no lo son, como el hippie-chic o el boho-chic (bohemio-chic).

Clutch: Bolso de mano, normalmente de fiesta. También conocido como 'bolso caja'.

Coolhunter: Cazatendencias, personas que descubren lo que se va a llevar. Si son buenos, pueden llegar a ser contratados por grandes firmas.

Customizar: Personalizar una prenda al gusto mediante técnicas caseras.

Evasé: La silueta ceñida en la cintura y con falda de vuelo. Su figura recuerda a un trapecio en faldas, vestidos y abrigos.

Denim: Tejido vaquero.

Dress code: Código de vestimenta, conjunto de reglas sociales que indican cómo vestir correctamente en ciertas ocasiones.

Fashion victim: Víctima de la moda. No confundir con shopaholic, que es una compradora compulsiva, al margen del estilo.

Fitting: Sesión en la que las  modelos se prueban la ropa y los complementos que llevarán después en los desfiles.

Flip-flops: Chanclas.

Hot pant: Un short llevado a la mínima expresión.

Jacquard: Estampado clásico de la temporada invernal, empleado principalmente en prendas de punto. Consiste en la repetición de figuras geométricas de diferentes colores.

Jeggin: Leggin que imita a un pantalón vaquero.

Jogger: Mezcla de un pantalón de chándal con el pantalón bombacho o hindú (baggy pant).

Klein: Es un tono de azul, muy de moda actualmente, también llamado azul eléctrico, azul style o azul azafata. Su nombre proviene del artista francés Yves Klein, figura del neodadaísmo, que lo impulsó a través de sus obras a finales de los cincuenta.

Lady: Estilo sumamente femenino, ajustado al cuerpo pero discreto y elegante.

LBD: Little Black Dress, un vestido negro corto.

Messenger bag: Bolso inspirado en las bolsas de los carteros. Se ha puesto de moda y lo usan muchas celebridades.

Moustache: Efecto en el tejido para que parezca que esté arrugado. Se aplica sobre todo en telas vaqueras.

Must / Must have: Son las prendas, los complementos o los accesorios que están muy de moda, los "indispensables".

Nude: Color carne; también llamado color maquillaje.

Outfit: Conjunto de vestido y complementos para un momento concreto: trabajo, fiesta...

Pailletes: Lentejuelas.

Print: Estampado. El más popular ha sido el animal-print, que imita la piel de leopardo, cebra, etc.

Retro: Estilo que recupera una moda pasada.

Stilettos: Zapatos de salón con tacón de aguja.

Strass: Decoración en forma de brillantes o piezas milimétricas, de cristal o plástico.

Showroom: Lugar donde los diseñadores exhiben, guardan o venden sus colecciones.

Trash: Efecto descuidado y roto, como pantalones desgastados, desteñidos, camisetas raídas...

Trendy: Ir a la moda, seguir la tendencia del momento.

Trench: Gabardina.

Vintage: Vestido o complemento antiguo, de segunda mano, pero con clase. Antigüedades de la moda.

Todas quieren ser 'it girl'

Una it girl es lo máximo en el mundo de la moda, todas quieren vestir como ella y envidian su buen gusto. Son chicas que no son modelos profesionales ni trabajan en ello, pero son famosas en todo el mundo por su estilo y marcan tendencia. También se las conoce como trendsetter. El término it girl no es nuevo: fue acuñado en la revista Cosmopolitan en los años veinte por Elinor Glyn.



Fuente: Fundéu

lunes, 28 de mayo de 2012

Queísmo y dequeísmo



Él dijo de que...; Yo creo de que...

En esas frases hay dequeísmo. Recordemos que una frase tiene dequeísmo cuando se usa innecesariamente la preposición «de» entre el verbo y la conjunción «que». Por lo tanto, hay dequeísmo cuando la sintaxis de la frase no exige la secuencia «de + que».

Y contrario a eso, hay queísmo cuando se omite una preposición, generalmente «de», en contextos en que es necesaria la secuencia «de + que» u otras fórmulas de preposición + que.

PAUTAS PARA IDENTIFICAR EL QUEÍSMO Y DEQUEÍSMO

1) Hay que convertir la expresión que nos hace dudar en frase interrogativa. Si necesitamos la preposición «de» para hacer la pregunta, en la frase de nuestra duda también se empleará esta preposición.

2) Otro método para reconocer el error consiste en sustituir la oración subordinada sustantiva por un pronombre demostrativo (eso, esto...). Hay que tener presente que la frase subordinada empieza con la conjunción «que». Por lo tanto, aunque suene reiterativo, todo el texto que está a partir de la conjunción se reemplaza por un demostrativo.

Bien. Ya estamos listos para aplicar estas recomendaciones en las frases de la consulta:

Al transformar a interrogativa la frase «él dijo de que...», se obtiene una pregunta inconsistente: «¿de qué dijo él?». Y al usar el otro método (reemplazo de la conjunción por un demostrativo) se ratifica la irregularidad de la frase, pues no es congruente decir «él dijo de eso...».

Al hacer las mismas pruebas con el otro caso se ratifican los problemas anteriores. Frase original: «Yo creo de que...». Al cambiarla a interrogativa queda esto: «¿de qué yo creo?» (construcción anómala), y al sustituir la conjunción por el pronombre demostrativo se confirma el problema: «yo creo de eso» (construcción agramatical).

Las pruebas anteriores dejan claro que en los dos ejemplos presentados hay dequeísmo; por lo tanto, se debió estructurar las frases sin las preposiciones: «él dijo que...» y «yo creo que...».

Ahora practiquemos con una oración que tenga queísmo: «Lo convencí que fuera al cine con su novia».

No es congruente preguntar «¿qué lo convencí?» (prueba 1); tampoco está bien decir «lo convencí eso» (prueba 2). Pero es lógico plantear la interrogante con la preposición: «¿de qué lo convencí?», y la respuesta consecuente es «lo convencí de que fuera al cine con su novia».

Cerremos la práctica con una reflexión: Antes de usar la secuencia de + que analicemos bien la sintaxis de la frase para estar seguros de que requiere o no la preposición.

Pese a que el dequeísmo y el queísmo se registran con frecuencia en el lenguaje oral de algunos países, no tienen prestigio en el ámbito culto del español actual.

Fuentes: DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS Y NUEVA GRAMÁTICA DE LA LENGUA ESPAÑOLA, DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA Y LA ASOCIACIÓN DE ACADEMIAS DE LA LENGUA ESPAÑOLA; DICCIONARIO DEL USO CORRECTO DEL ESPAÑOL EN EL ECUADOR, DE SUSANA CORDERO DE ESPINOSA.

domingo, 27 de mayo de 2012

Por qué la traducción importa


Una reflexión sobre el trabajo del traductor como un acto de interpretación crítica, un acto creativo, consciente del impacto emocional de las palabras y de su aura social.

En este pequeño e incisivo ensayo, la eminente traductora Edith Grossman reflexiona acerca de la importancia cultural de la traducción, no sólo como el medio que nos permite acceder a la literatura escrita originalmente en uno de los incontables idiomas que no podemos leer, sino como una presencia literaria concreta que nos ayuda a conocer, a percibir desde un ángulo distinto y a atribuir nuevo valor a lo que hasta entonces era desconocido. Grossman explicita asimismo su concepción del trabajo del traductor como un acto de interpretación crítica, un acto creativo, en suma, que requiere "desarrollar un agudo sentido del estilo en ambos idiomas, afilando y ampliando nuestra conciencia crítica del impacto emocional de las palabras, el aura social que las rodea, el escenario y el clima que las informan, la atmósfera que crean". Y lo fundamenta con dos ejemplos bellos y elocuentes presentados en los últimos capítulos: su propia experiencia como traductora del Quijote (que llevó a Harold Bloom a llamarla la "Glenn Gould" de la traducción) y de la poesía del Siglo de Oro español.


Contra todos los tópicos sobre la traducción, Grossman analiza y explica
por qué es fundamental para la construcción de una cultura universal. En
pocas páginas pero sin dejar ningún hilo suelto, analiza los problemas que
presenta la traducción y las soluciones que los traductores han encontrado
para esquivarlos. Toda una lección contra el injustamente famoso
'tradutore, traditore'.


IMAGEN
Sobre la autora




Edith Grossman Filadelfia, Estados Unidos, 1936
Reconocida traductora de literatura latinoamericana y española, Edith Grossman hizo su carrera de grado en la Universidad de Pennsylvania, realizó estudios de posgrado en la UC Berkeley y se doctoró en Literatura Latinoamericana en la Universidad de Nueva York. También se ha dedicado a la crítica literaria y a la docencia.
Tradujo al inglés Don Quijote, poesía del Siglo de Oro español y obras de autores contemporáneos como Gabriel García Márquez, Antonio Muñoz Molina, Mario Vargas Llosa y Carlos Fuentes, entre otros. Su versión del Quijote, publicada en 2003, ha sido considerada como una obra maestra de la traducción del español al inglés y elogiada por críticos y autores como Carlos Fuentes y Harold Bloom.


Fragmento


En 2007 la profesora María Rosa Menocal me invitó a la Universidad de Yale para inaugurar una serie de conferencias anuales auspiciadas por el Whitney Center para las Humanidades. El título general de la serie iba a ser "Por qué X importa", y la X dependía del campo o el área de especialización de la persona que diera las conferencias. En mi caso, como es natural, esa temible incógnita era la traducción. 
Acepté de inmediato. Siempre he disfrutado de mis visitas a Yale y de la oportunidad de hablar a los estudiantes inteligentes y entusiastas y al empeñoso cuerpo de profesores que conocí allí. Por otra parte, invariablemente me da un gran placer hablar sobre traducción, en todo tipo de entorno, formal e informal, casual y académico. 
La introducción y los dos primeros capítulos del libro se basan en tres charlas que di en el Whitney Center en la primavera de 2008. El capítulo final, "Traducir poesía", fue escrito especialmente para este volumen. Estaba inspirado en un trabajo que había realizado recientemente y en otro que estaba por comenzar: la selección de poemas del Renacimiento que había traducido unos años antes para Norton, que fue publicada en 2006 en The Golden Age: Poems of the Spanish Renaissance (El Siglo de Oro: Poemas del Renacimiento Español), y, bajo los auspicios de la Fundación Guggenheim, el importante proyecto de traducción -las Soledades de Luis de Góngora- que ocuparía la mayor parte de mi tiempo en 2009. Había discutido con frecuencia los temas implicados en la traducción de narrativa, pero preparar este libro parecía el momento perfecto para empezar a encarar la cuestión aun más problemática de cómo se traslada un poema de un idioma a otro. 
Espero que la lectura de estos ensayos inspire a otros modos de pensar y hablar sobre la traducción. Mi intención es estimular una consideración nueva de un área de la literatura que demasiado a menudo es ignorada, incomprendida o tergiversada. A medida que el mundo parece hacerse más pequeño y más interdependiente e interconectado, mientras que al mismo tiempo las naciones y los pueblos se vuelven paradójicamente cada vez más antagónicos entre sí, la traducción tiene una importante función que cumplir que, según creo, debe ser apreciada y alimentada. La traducción no sólo juega su importante papel tradicional como el medio que nos permite acceder a la literatura escrita originalmente en uno de los incontables idiomas que no podemos leer, sino que representa además una presencia literaria concreta con la capacidad crucial de facilitar y hacer más significativa nuestra relación con quienes podemos no haber tenido contacto antes. La traducción siempre nos ayuda a saber, a ver desde un ángulo distinto, a atribuir nuevo valor a lo que una vez puede haber sido desconocido. Como naciones y como individuos, tenemos una necesidad crítica de este tipo de comprensión y penetración. La alternativa es impensable.


Fuente: Katz Editores

sábado, 26 de mayo de 2012

La perseverancia de los sueños


Cuando hablamos de literatura infantil nos referimos a textos literarios que abarcan diferentes géneros, como por ejemplo la fábula, las leyendas, los cuentos de hadas y otras manifestaciones literarias  de trasmisión oral  arraigadas profundamente en la cultura occidental.

A comienzos del siglo XIX, el romanticismo y su exaltación del individuo favorecieron el auge de la fantasía. Numerosos autores buscaron en la literatura popular su fuente de inspiración y rastrearon en los lugares más remotos de sus países de origen antiguas leyendas que recuperaron para los niños. Así, surgieron grandes escritores que se transformarían, con el paso de los años, en clásicos de la literatura infantil. 

En los últimos años existe un subgénero que podría convertirse en el nuevo fenómeno de la literatura infantil, ubicado a medio camino entre la narrativa y la novela gráfica con el mismo mensaje de los libros de Coelho, pero para los más chicos, los libros de autoayuda infantil proponen una lectura que apela al descubrimiento de las propias fortalezas, la promoción de los valores familiares, el logro de las metas personales y la fe en sí mismos.

En la línea de bellísimos textos como Juan Salvador Gaviota y El principito que pueden ser leídos tanto por los niños como por los adultos, este novedoso género no abandona las cualidades literarias que una escritura ficcional debe poseer para ser llamada legítimamente literatura.


Este es el caso de Lulita, la estrella marina, un cuento del escritor peruano Oscar Prieto Ramírez que es best seller en colegios de Lima y Arequipa. Considerado, por los medios de su país, como la versión latina de El principito la obra relata la historia de una estrella de mar que nace rodeada del amor de sus padres, pero a pesar de esto se siente desanimada y aburrida la mayor parte del tiempo por la ausencia permanente de sus padres obligados, como todos los adultos, a cumplir compromisos fuera de casa. 


"Cuando crecí un poco más mis papás salían a menudo fuera de casa mientras yo jugaba sola sin alejarme demasiado. Iba de un lado a otro investigando y trepando por las rocas más altas para poder ver todo desde allí. Mi vista no alcanzaba a divisar la inmensidad del mar, tan vasto como el cielo que estaba sobre nosotros".


Una noche al ver las estrellas brillar en el cielo, Lulita se imagina que si fuera una de esas relucientes estrellas celestiales "sería hermosa y nadie se alejaría más de mí". Por ese motivo parte hacia la peligrosa "Peña de la morenas" para alcanzar el firmamento y conseguir el brillo que tanto sueña. A partir de allí le espera un camino lleno de aventuras que fortalecerá su espíritu y la ayudará a crecer.



El cuento inauguró en el 2010 la Feria Internacional del Libro de Arequipa destacándose como uno de los más vendidos de literatura infantil. 

Disponible este año en formato digital, la obra refleja los sentimientos de muchos niños y adolescentes que se sienten dejados de lado por sus padres a causa de las constantes complicaciones familiares provocadas por el vertiginoso mundo laboral actual. Estas emociones calan profundo en la autoestima de los chicos que muchas veces se sienten inadecuados ante sus pares y se vuelven seres inseguros con serios inconvenientes para desarrollar sus propias metas.



Palabra de autor



Como escritor, ¿por qué y para quién escribís?

Me encanta escribir y crear cuentos, hacer soñar a otros tal como yo lo hago. Mis obras van dirigidas al mundo entero, a todas las edades, pues soy de los que cree que una buena obra infantil debe poder llegar a los adultos también. Me gusta sacar el niño del adulto. Lulita, la estrella marina cumple estas características. Otras obras que escribo, también llevan todo tipo de mensajes de vida, superación y liderazgo.

¿Qué referentes literarios te resultan interesantes en el género infantil?¿Qué leías de niño?

En verdad, poco recuerdo lo que leí pues en la escuela nos daban obras muy aburridas que borré de mi mente pronto. 
Mi padre compró una serie de enciclopedias y cuentos. Fue allí que empecé a leer un libro de astronomía que me impactó. Tendría ocho años o más. Lo leí muchas veces imaginando el mundo celestial o sideral. En los colegios hago ver a los niños que no es casualidad que escriba sobre una estrella marina que sueña brillar como una estrella celestial y que aquella estrella, Lulita, viaje por todo el espacio buscando su luz para sentirse bella e importante. Esa idea no salió de la nada, vino de todo lo que leí. 
También leí de niño obras como viaje en la Kontiki, Robinson Crusoe, y otras de aventuras. 

De joven la obra que más me impactó fue La Isla del Tesoro de Stevenson, El conde de Montecristo, El corsario Negro, entre otras.


¿A qué razones pensás que se debe la gran repercusión que tuvo el cuento en las escuelas de tu país?

Sencillamente porque Lulita, la estrella marina encaja perfectamente en la necesidad de cada niño de sentirse importante. Papá y mamá trabajan todo el tiempo y dedican poca calidad de tiempo a los hijos.  Lulita sufre las mismas carencias existenciales de nuestros niños en el mundo. Lulita es una pre púber con su mente revuelta y con muchas dudas.
Otros niños al leer Lulita, sienten volar y soñar a lo grande, viajar por el mundo y sentirse libres.

¿Creés que la constante exigencia que se les impone a los chicos de estar permanentemente ocupados en alguna actividad extra escolar, para suplir la ausencia de los padres en largas jornadas laborales, atenta contra el valor del ocio creador y el diálogo familiar?

Creo que sí. Yo estoy en contra que un niño pase demasiadas horas en un colegio o haciendo tareas inacabables en casa. El niño nació para jugar con sus amigos, compartir buenos momentos con sus padres, ser feliz. Hoy en día a un niño se le exige competir, pues parece que esta vida es toda una competencia de tener y tener más. El niño, aunque no sea su naturaleza, debe encajar en esos patrones impuestos por la sociedad. 
En la obra, Lulita decide irse de casa, buscando respuestas en lugares tan lejanos de sus propia casa. Eso demuestra el pobre diálogo que ella encuentra en casa. En otros parajes de la obra, vuelvo a tocar ese punto con otros personajes que Lulita encuentra en su camino, haciendo ver a los padres en general el error que cometemos constantemente con nuestros hijos.
Con este cuento, ¿sentís que cumpliste tus propios sueños? ¿Qué peso tiene la perseverancia en tu vida?

¡Ufff! ...es lo que podría decir ¡ja!,¡ja!, ¡ja! Cumplí mi sueño de sacar una obra tras tantos tropiezos en el camino. Vendí mi auto para poder imprimirla en Perú, pues las editoriales siguen cuadriculadas como siempre. Luego en menos de un año empezó a dar las primeras recompensas. 
En la feria de Arequipa, mi obra se volvió la más leída y se le llamó de inmediato el ¡Efecto Lulita! Allí mismo la prensa peruana y algunos maestros de escuela la tildaron la versión latina de El Principito. Eso fue de gran orgullo para mí. Empezaba a ver mis sueños más cerca, tal como llevar la obra a cada rincón del planeta. Ya está siendo considerada por críticos literatos reconocidos que Lulita se perfila como clásico de la literatura infantil. Esas han sido mis grandes recompensas hasta hoy, aunque siento que es la punta del Iceberg.

¿Estás escribiendo algo actualmente?

Si. Este año quiero publicar tres obras más en Amazon. Mi segunda obra, se llamará Isabel, la pava Aliblanca, ave en peligro crítico de extinción. Allí narro lo que sufren muchos animales por la fuerte tala de bosques y la constante matanza indiscriminada, la lucha contra el clima cambiante, y otras cosas más.
Mi tercera obra  se llama ¿Por qué a mí? Dirigida a adolescentes y adultos. Hace referencia  a aquellas personas que se quejan de las duras lecciones que suele imponer la vida. El personaje, logra sacarle la vuelta a la señora llamada vida, tras comprender que las duras lecciones que ella imponía sobre él, solo le traen enseñanzas profundas. 

Página de Oscar Prieto Ramírez donde pueden descargar el primer capítulo de su cuento gratis.

Agradecemos al autor la gentileza de la entrevista.




Fuente: Adriana Greco para Correctores en la Red.