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La perseverancia de los sueños


Cuando hablamos de literatura infantil nos referimos a textos literarios que abarcan diferentes géneros, como por ejemplo la fábula, las leyendas, los cuentos de hadas y otras manifestaciones literarias  de trasmisión oral  arraigadas profundamente en la cultura occidental.

A comienzos del siglo XIX, el romanticismo y su exaltación del individuo favorecieron el auge de la fantasía. Numerosos autores buscaron en la literatura popular su fuente de inspiración y rastrearon en los lugares más remotos de sus países de origen antiguas leyendas que recuperaron para los niños. Así, surgieron grandes escritores que se transformarían, con el paso de los años, en clásicos de la literatura infantil. 

En los últimos años existe un subgénero que podría convertirse en el nuevo fenómeno de la literatura infantil, ubicado a medio camino entre la narrativa y la novela gráfica con el mismo mensaje de los libros de Coelho, pero para los más chicos, los libros de autoayuda infantil proponen una lectura que apela al descubrimiento de las propias fortalezas, la promoción de los valores familiares, el logro de las metas personales y la fe en sí mismos.

En la línea de bellísimos textos como Juan Salvador Gaviota y El principito que pueden ser leídos tanto por los niños como por los adultos, este novedoso género no abandona las cualidades literarias que una escritura ficcional debe poseer para ser llamada legítimamente literatura.


Este es el caso de Lulita, la estrella marina, un cuento del escritor peruano Oscar Prieto Ramírez que es best seller en colegios de Lima y Arequipa. Considerado, por los medios de su país, como la versión latina de El principito la obra relata la historia de una estrella de mar que nace rodeada del amor de sus padres, pero a pesar de esto se siente desanimada y aburrida la mayor parte del tiempo por la ausencia permanente de sus padres obligados, como todos los adultos, a cumplir compromisos fuera de casa. 


"Cuando crecí un poco más mis papás salían a menudo fuera de casa mientras yo jugaba sola sin alejarme demasiado. Iba de un lado a otro investigando y trepando por las rocas más altas para poder ver todo desde allí. Mi vista no alcanzaba a divisar la inmensidad del mar, tan vasto como el cielo que estaba sobre nosotros".


Una noche al ver las estrellas brillar en el cielo, Lulita se imagina que si fuera una de esas relucientes estrellas celestiales "sería hermosa y nadie se alejaría más de mí". Por ese motivo parte hacia la peligrosa "Peña de la morenas" para alcanzar el firmamento y conseguir el brillo que tanto sueña. A partir de allí le espera un camino lleno de aventuras que fortalecerá su espíritu y la ayudará a crecer.



El cuento inauguró en el 2010 la Feria Internacional del Libro de Arequipa destacándose como uno de los más vendidos de literatura infantil. 

Disponible este año en formato digital, la obra refleja los sentimientos de muchos niños y adolescentes que se sienten dejados de lado por sus padres a causa de las constantes complicaciones familiares provocadas por el vertiginoso mundo laboral actual. Estas emociones calan profundo en la autoestima de los chicos que muchas veces se sienten inadecuados ante sus pares y se vuelven seres inseguros con serios inconvenientes para desarrollar sus propias metas.



Palabra de autor



Como escritor, ¿por qué y para quién escribís?

Me encanta escribir y crear cuentos, hacer soñar a otros tal como yo lo hago. Mis obras van dirigidas al mundo entero, a todas las edades, pues soy de los que cree que una buena obra infantil debe poder llegar a los adultos también. Me gusta sacar el niño del adulto. Lulita, la estrella marina cumple estas características. Otras obras que escribo, también llevan todo tipo de mensajes de vida, superación y liderazgo.

¿Qué referentes literarios te resultan interesantes en el género infantil?¿Qué leías de niño?

En verdad, poco recuerdo lo que leí pues en la escuela nos daban obras muy aburridas que borré de mi mente pronto. 
Mi padre compró una serie de enciclopedias y cuentos. Fue allí que empecé a leer un libro de astronomía que me impactó. Tendría ocho años o más. Lo leí muchas veces imaginando el mundo celestial o sideral. En los colegios hago ver a los niños que no es casualidad que escriba sobre una estrella marina que sueña brillar como una estrella celestial y que aquella estrella, Lulita, viaje por todo el espacio buscando su luz para sentirse bella e importante. Esa idea no salió de la nada, vino de todo lo que leí. 
También leí de niño obras como viaje en la Kontiki, Robinson Crusoe, y otras de aventuras. 

De joven la obra que más me impactó fue La Isla del Tesoro de Stevenson, El conde de Montecristo, El corsario Negro, entre otras.


¿A qué razones pensás que se debe la gran repercusión que tuvo el cuento en las escuelas de tu país?

Sencillamente porque Lulita, la estrella marina encaja perfectamente en la necesidad de cada niño de sentirse importante. Papá y mamá trabajan todo el tiempo y dedican poca calidad de tiempo a los hijos.  Lulita sufre las mismas carencias existenciales de nuestros niños en el mundo. Lulita es una pre púber con su mente revuelta y con muchas dudas.
Otros niños al leer Lulita, sienten volar y soñar a lo grande, viajar por el mundo y sentirse libres.

¿Creés que la constante exigencia que se les impone a los chicos de estar permanentemente ocupados en alguna actividad extra escolar, para suplir la ausencia de los padres en largas jornadas laborales, atenta contra el valor del ocio creador y el diálogo familiar?

Creo que sí. Yo estoy en contra que un niño pase demasiadas horas en un colegio o haciendo tareas inacabables en casa. El niño nació para jugar con sus amigos, compartir buenos momentos con sus padres, ser feliz. Hoy en día a un niño se le exige competir, pues parece que esta vida es toda una competencia de tener y tener más. El niño, aunque no sea su naturaleza, debe encajar en esos patrones impuestos por la sociedad. 
En la obra, Lulita decide irse de casa, buscando respuestas en lugares tan lejanos de sus propia casa. Eso demuestra el pobre diálogo que ella encuentra en casa. En otros parajes de la obra, vuelvo a tocar ese punto con otros personajes que Lulita encuentra en su camino, haciendo ver a los padres en general el error que cometemos constantemente con nuestros hijos.
Con este cuento, ¿sentís que cumpliste tus propios sueños? ¿Qué peso tiene la perseverancia en tu vida?

¡Ufff! ...es lo que podría decir ¡ja!,¡ja!, ¡ja! Cumplí mi sueño de sacar una obra tras tantos tropiezos en el camino. Vendí mi auto para poder imprimirla en Perú, pues las editoriales siguen cuadriculadas como siempre. Luego en menos de un año empezó a dar las primeras recompensas. 
En la feria de Arequipa, mi obra se volvió la más leída y se le llamó de inmediato el ¡Efecto Lulita! Allí mismo la prensa peruana y algunos maestros de escuela la tildaron la versión latina de El Principito. Eso fue de gran orgullo para mí. Empezaba a ver mis sueños más cerca, tal como llevar la obra a cada rincón del planeta. Ya está siendo considerada por críticos literatos reconocidos que Lulita se perfila como clásico de la literatura infantil. Esas han sido mis grandes recompensas hasta hoy, aunque siento que es la punta del Iceberg.

¿Estás escribiendo algo actualmente?

Si. Este año quiero publicar tres obras más en Amazon. Mi segunda obra, se llamará Isabel, la pava Aliblanca, ave en peligro crítico de extinción. Allí narro lo que sufren muchos animales por la fuerte tala de bosques y la constante matanza indiscriminada, la lucha contra el clima cambiante, y otras cosas más.
Mi tercera obra  se llama ¿Por qué a mí? Dirigida a adolescentes y adultos. Hace referencia  a aquellas personas que se quejan de las duras lecciones que suele imponer la vida. El personaje, logra sacarle la vuelta a la señora llamada vida, tras comprender que las duras lecciones que ella imponía sobre él, solo le traen enseñanzas profundas. 

Página de Oscar Prieto Ramírez donde pueden descargar el primer capítulo de su cuento gratis.

Agradecemos al autor la gentileza de la entrevista.




Fuente: Adriana Greco para Correctores en la Red.








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