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Los 86 de Gabo y un texto sobre Chávez


ROSAS PARA GABO. El escritor Gabriel García Márquez, en su casa de México. / MARIO GUZMÁN (EFE)
Gabriel García Márquez dice estar "muy contento" y en la foto se le nota. Acaba de cumplir 86 años el escritor colombiano y para que nadie dude de su felicidad hasta ha posado para las cámaras en su casa en la Ciudad de México, junto a familiares y amigos. Sonriente, ataviado con un traje gris oxford, corbata de rayas y camisa rosa, Gabo salió hacia el mediodía al portón de su residencia, ubicada en el exclusivo barrio del Pedregal de San Angel, para recibir un ramo de rosas amarillas, su color favorito. No vamos a decir que Gabo ha vuelto porque nunca se fue.
Desde muy temprana hora la casa del novelista, quien nació el 6 de marzo de 1927 en Aracataca, Colombia, fue inundada con arreglos florales y globos, así como pasteles de chocolate. Un amigo del escritor que se identificó como Sergio Gómez llegó a la residencia con botellas de vino y varios guisados, entre ellos huanzontles (un plato tradicional mexicano) y fríjoles, que les encantan.

 “¿Por qué tanto alboroto?",  preguntó el autor de Cien años de soledad, cuando saludó a los periodistas que desde temprano se agolparon en su la residencia para cubrir su cumpleaños. De inmediato, los reporteros, acompañados por su asistente Genovevo Quirós, entonaron las tradicionales "Mañanitas". Tras soltar una prolongada sonrisa y agradecer el detalle, Gabo regresó al interior de su casa, para seguir festejando. 
El enigma de los dos Chávez, según Gabo
Y sí García Márquez ha vuelto a posar para las cámaras, también esta terciando en la omnipresente cobertura de la muerte del Presidente Hugo Chávez. El escritor conoció al líder bolivariano en febrero de 1999, a menos de 15 días de asumir su primera presidencia, arriba de un avión que los llevaba de La Habana a Caracas y lleno de prejuicios. De ese encuentro nació “El enigma de los dos Chávez”, un artículo que publicó originalmente la revista colombiana Cambio y que ahora se puede leer íntegro en la revista digital Anfibia, que publica la Universidad Nacional de San Martín.  En la entrevista Chávez le cuenta cómo fue forjando su mirada política, habla del frustrado golpe de estado en el año 1992 y deslumbra al escritor con su memoria fabulosa, que lo vuelve capaz de  recitar poemas de Neruda o Walt Whitman. “Fue una buena experiencia de reportero en reposo. A medida que me contaba su vida iba yo descubriendo una personalidad que no correspondía para nada con la imagen de déspota que teníamos formada a través de los medios. Era otro Chávez. ¿Cuál de los dos era el real?”, escribió Gabo.
Fuentes: Efe y Anfibia 

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