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María Dueñas, hacedora de "best sellers"


Si María Dueñas hubiera inventado el término best seller sin duda habría eliminado las connotaciones “despectivas, retorcidas y reduccionistas” que en España suelen acompañar al significado literal del concepto: “el más vendido”. “No sé por qué tenemos esa obsesión de pervertir el significado real: la cantidad de ventas no está en absoluto relacionado con la calidad de la literatura”, puntualiza la escritora. A pesar de que hasta ahora solo había escrito una novela, El tiempo entre costuras (Temas de Hoy, 2009), su nombre ya está inevitablemente asociado al concepto best seller.

Tres años después de la publicación, la primera novela de Dueñas tiene ya detrás 1 100 000 ejemplares editados y traducciones en 27 países. Su segunda obra, Misión Olvido (Temas de Hoy) ha superado ya los 10 000 ejemplares vendidos en su primera semana en las librerías. La misión de esta profesora de filología en la Universidad de Murcia, reconvertida en novelista, es clara: recuperar su reinado absoluto en la mesa de novedades. La nueva novela de Dueñas es una historia que refleja la relación de España con California (Estados Unidos), a través de la  misión franciscana, entre los siglos XVIII y XIX, y los hispanistas españoles exiliados en aquel país a mediados del siglo pasado. Todo ello con algunos amores cruzados, en un tiempo que va del presente al pasado y con una mujer como protagonista.

Sin importarle que le encasillen como escritora de best sellers, María Dueñas (Puertollano, 1964) se siente “agradecida y satisfecha” por cómo la han tratado los medios, incluyendo la mayor parte de los suplementos culturales, que también han incluido en su mayoría reseñas y comentarios de su primera novela. “La crítica me ha tratado muy bien, he recibido alabanzas de numerosos escritores… De Mario Vargas Llosa por ejemplo, y de otros muchos entendidos que saben perfectamente el material que tienen entre manos. Pero siempre tiene que haber alguna opinión ocasional que puede resultar negativa, aunque la mayoría de las veces esos ni se han molestado en leer el libro”, puntualiza.

A pesar de ser Misión olvido su segunda novela, no se define a sí misma como escritora novel, sino más bien como “escritora tardía”, a quien, por cierto, no le ha intimidado el éxito de su ópera prima a la hora de presentar su segundo trabajo: “Ni he tenido presiones externas por parte de la editorial, ni internas por pensar que no iba a dar la talla”, confiesa. “Es un proyecto que he abordado con mucha serenidad, porque someterme a condicionamientos no me iba a llevar a ningún sitio”. Pero ojalá fuese esta la fórmula matemática para escribir una novela de éxito. Misión olvido tiene los ingredientes justos para cocinar un best seller: un toque de investigación en la historia, un puntito de misterio y un un pellizco de drama sentimental.

Considerada por algunos como una novelista que escribe para y sobre mujeres, Dueñas se defiende de este calificativo: “Mi intención nunca ha sido hacer literatura segregada por sexos”. Mujeres u hombres, el caso es que su público lector es hasta ahora tan potente que se espera que su nueva novela supere en pocas semanas a la que en los últimos meses ha roto los esquemas sobre literatura erótica para mujeres en el mundo editorial, la novela Cincuenta sombras de Grey (Grijalbo). “La empecé a leer pero no pude terminarla porque no me interesa en absoluto”, dice Dueñas, siempre con un tono amable y una sonrisa expresiva, “Me parece que literariamente no tiene ninguna identidad. Pero que cada uno elija lo que quiere leer...”.

En un momento difícil para aterrizar en el mundo de la cultura, Dueñas ha sabido hacerse un hueco a pesar de las dificultades que atraviesa la industria: “Estoy satisfecha de que este libro vaya bien, por mí personalmente, por supuesto. Pero también por lo que supone para el sector entero: libreros, editorial, hay mucha gente vinculada a proyectos de este tipo… Y a mí me alegra mucho poder colaborar ahora para que esto salga delante de alguna forma”.

La fecha de publicación coincide con la vuelta al trabajo después del verano que puede dejar heridas de las que no cicatrizan fácilmente. Blanca Perea, la protagonista de Misión olvido, lo sabe bien. Cuando regresa a su despacho en la universidad tras las vacaciones el mundo se le viene encima: Su marido se ha marchado con una mujer más joven que ella, y se siente en la necesidad de huir y comenzar desde cero. La novela es una exploración personal, y también se sumerge en los archivos de académicos españoles que acabaron en Estados Unidos tras la Guerra Civil, y el legendario Camino Real fundado por los franciscanos. Una búsqueda positiva, cuenta la autora, que se puede extrapolar a la situación actual: “Mi novela nos abre puertas hacia un optimismo lúcido, y quiero pensar que eso se puede aplicar al lector, y que pueda pensar que lo mejor está por llegar”.

Capítulo 3 de Misión olvido

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