viernes, 30 de septiembre de 2011

Los mitos de Cthulhu


En este volumen se reúnen varios relatos que se adscriben a una mitología tan peculiar y compleja como la que H.P. Lovecraft creó con sus leyendas sobre Primordiales y Dioses Arquetípicos. Los mitos de Cthulhu recoge historias no sólo del escritor estadounidense, sino de varios colaboradores y amigos del maestro del terror, que también contribuyeron con sus textos a dar forma a la leyenda de los mitos.
Las decenas de textos están ordenados según un esquema más o menos cronológico, teniendo en cuenta su fecha de publicación y también el orden temático que podrían tener dentro de la estructura de los mitos; así, lo que tenemos es una estructura bastante coherente que divide estos relatos en tres fases: precursores, mitos propiamente dichos y textos póstumos. Los mejores cuentos del volumen se engloban, sin lugar a dudas, en la segunda sección: en ella encontramos al más puro Lovecraft con “La sombra sobre Innsmouth” o “En la noche de los tiempos”, dos grandísimas historias que muestran el alcance del terror psicológico que moldeó el autor.
Aunque es de sobra conocido, no está de más reseñar el tipo de temas que trataba el escritor estadounidense. Su visión del terror se alejó mucho de la etapa romántica finisecular y sentó las bases para otro tipo de relato de miedo: en lugar de centrarse en lo ajeno, lo extraño, se concentró en mostrar un pavor más interno, anclado en nuestro subconsciente, de manera que es mucho más difícil de eludir y más complejo de mostrar. Los monstruos de los relatos de Lovecraft son repulsivos, claro está, y transmiten miedo de por sí; sin embargo, lo que realmente comunica el horror son las implicaciones que tienen para los protagonistas las apariciones de esos seres.
La mitología de los mitos de Cthulhu se basa en la existencia de una amenaza constante: unos seres legendarios cuyo poder es tal que puede asolar el planeta y provocar nuestra extinción como especie. El encuentro con criaturas que sirven a esos seres no sólo causa terror en los personajes de las historias, sino que los descubrimientos acerca de quiénes son esos subalternos y el propósito de sus acciones entraña una concepción del universo que escapa a la cordura. El terror psicológico hace su aparición en forma de desesperanza, de horror cósmico, ya que la vastedad de la amenaza es tal que cualquier oposición es fútil. El miedo surge, pues, tanto de la imposibilidad de “ganar” como de comprender.
En este sentido, la brillantez de algunos de los relatos es soberbia: como ejemplo valen los ya mencionados de Lovecraft, “El vampiro estelar”, de Robert Bloch o “El sello de R’lyeh”, de August Derleth. En cualquiera de ellos encontramos elementos sobrenaturales que obligan a los protagonistas a asumir su pequeñez: elementos que causan horror, pero que sobre todo acongojan por el poder que se intuye en un más allá desconocido, pero terriblemente cercano en algunos lugares de este mundo. Otros cuentos (“El signo amarillo”, “Estirpe de la cripta” o “Las ratas del cementerio”) son más tradicionales y juegan con tópicos de la literatura de terror más clásica: apariciones, muertos, etc. No obstante, el nivel general es muy alto y los textos originales (sobre todo los de Lovecraft, pero también algunos otros de sus amigos) son de una calidad sobresaliente.
Los mitos de Cthulhu es el libro ideal para dar los primeros pasos en un universo sobrecogedor, pavoroso y descorazonador; un universo que Lovecraft definió con precisión y energía, y que cuenta con algunos textos magníficos. Si aún no han tenido la oportunidad de adentrarse en el fascinante mundo de los mitos de Cthulhu, no se lo pierdan.

Fuente: Solo de libros

miércoles, 21 de septiembre de 2011

De Brasil con furor...



NOTA: Este artículo fue publicado en el New York Times, Washington Post, Usa Today y en los diarios de mayor tirada de Europa y Japón.
Pero en Brasil y el resto de Latinoamérica, este artículo no fue publicado. Ayúdenos a divulgarlo. Gracias


Léelo todo sin dejar una sola línea y te darás cuenta que es una respuesta inteligente a una pregunta inteligente. 

Declaraciones De Chico Buarque
Ministro De Educación De Brasil.

Durante un debate en una universidad de Estados Unidos, le preguntaron al ex gobernador del Distrito Federal y actualMinistro de Educación de Brasil, CRISTOVÃO CHICO BUARQUE, que pensaba sobre la internacionalización de la Amazonia. Un estadounidense en las Naciones Unidas introdujo su pregunta, diciendo que esperaba la respuesta de un humanista y no de un brasileño.

Ésta fue la respuesta del Sr. Cristóvão Buarque:

Realmente, como brasileño, sólo hablaría en contra de la internacionalización de la Amazonia. Por más que nuestros gobiernos no cuiden debidamente ese patrimonio, él es nuestro.

Como humanista, sintiendo el riesgo de la degradación ambiental que sufre la Amazonia, puedo imaginar su internacionalización, como también de todo lo demás, que es de suma importancia para la humanidad.

Si la Amazonia, desde una ética humanista, debe ser internacionalizada, internacionalicemos también las reservas de petróleo del mundo entero.

El petróleo es tan importante para el bienestar de la humanidad como la Amazonia para nuestro futuro. A pesar de eso, los dueños de las reservas creen tener el derecho de aumentar o disminuir la extracción de petróleo y subir o no su precio.

De la misma forma, el capital financiero de los países ricos debería ser internacionalizado. Si la Amazonia es una reserva para todos los seres humanos, no se debería quemar solamente por la voluntad de un dueño o de un país. Quemar la Amazonia es tan grave como el desempleo provocado por las decisiones arbitrarias de los especuladores globales.

No podemos permitir que las reservas financieras sirvan para quemar países enteros en la voluptuosidad de la especulación.

También, antes que la Amazonia, me gustaría ver la internacionalización de los grandes museos del mundo. El Louvre no debe pertenecer solo a Francia. Cada museo del mundo es el guardián de las piezas más bellas producidas por el genio humano. No se puede dejar que ese patrimonio cultural, como es el patrimonio natural amazónico, sea manipulado y destruido por el solo placer de un propietario o de un país.

No hace mucho tiempo, un millonario japonés decidió enterrar, junto con él, un cuadro de un gran maestro. Por el contrario, ese cuadro tendría que haber sido internacionalizado.

Durante este encuentro, las Naciones Unidas están realizando el Foro Del Milenio, pero algunos presidentes de países tuvieron dificultades para participar, debido a situaciones desagradables surgidas en la frontera de los EE.UU. Por eso, creo que Nueva York, como sede de las Naciones Unidas, debe ser internacionalizada. Por lo menos Manhattan debería pertenecer a toda la humanidad.

De la misma forma que París, Venecia, Roma, Londres, Río de Janeiro, Brasilia... cada ciudad, con su belleza específica, su historia del mundo, debería pertenecer al mundo entero.

Si EEUU quiere internacionalizar la Amazonia, para no correr el riesgo de dejarla en manos de los brasileños, internacionalicemos todos los arsenales
nucleares. Basta pensar que ellos ya demostraron que son capaces de usar esas armas, provocando una destrucción
miles de veces mayor que las lamentables quemas realizadas en los bosques de Brasil.

En sus discursos, los actuales candidatos a la presidencia de los Estados Unidos han defendido la idea de
internacionalizar las reservas forestales del mundo a cambio de la deuda.

Comencemos usando esa deuda para garantizar que cada niño del mundo tenga la posibilidad de comer y de ir a laescuela. Internacionalicemos a los niños, tratándolos a todos ellos sin importar el país donde nacieron, como patrimonio que merecen los cuidados del mundo entero. Mucho más de lo que se merece la Amazonia. Cuando los dirigentes traten a los niños pobres del mundo como Patrimonio de la Humanidad, no permitirán que trabajen cuando deberían estudiar; que mueran cuando deberían vivir.

Como humanista, acepto defender la internacionalización del mundo; pero, mientras el mundo me trate como brasileño, lucharé para que la Amazonia sea nuestra. ¡Solamente nuestra!


Letras escandinavas


La casa del mirador ciego

Publicada en 1981, La casa del mirador ciego es la primera parte de la Trilogía de Tora. En ella, Herbjørg Wassmo da cuenta de la vida en un pueblo noruego, años después de finalizada la ocupación alemana y la guerra, desde la perspectiva de Tora, una niña que está entrando en la pubertad.
La vida es difícil para los habitantes del pueblo, que Wassmo sitúa en un paraje al norte de Noruega. A las duras condiciones climáticas, se une la precariedad laboral de hombres y mujeres, que trampean en la pesca, las factorías de pescado y la cría de algunos animales.
Pero la vida es especialmente difícil para Tora. Fruto de la relación que mantuvo su madre durante la ocupación con un alemán muerto en la guerra, la niña lleva sobre sí el estigma del deshonor, que la convierte en el blanco de las burlas de la vecindad. Sin embargo, las mayores tribulaciones de Tora provienen de su hogar: de un lado, las obligadas ausencias de una madre que trae el sustento a casa, y su silencio inquebrantable sobre cualquier tema relacionado con el padre de Tora, pesan sobre ésta como una pesada losa; de otro lado, la niña se ve sometida a abusos sexuales por parte de su padrastro, un hombre violento que nada aporta a la vida familiar.
En este clima de pobreza, frío y miseria moral, la muchacha desarrolla sus propias armas para luchar con un entorno hostil, en el que apenas hay lugar para la felicidad. Pero observadora de todo cuanto sucede a su alrededor, Tora arranca respuestas a la vida, caminando hacia la madurez por un camino sembrado de espinas.
La psicología de la muchacha, y los cambios que en ella se producen, va siendo dibujada a retazos, pero con nitidez. De una forma sencilla se nos trasmite el terror de Tora a las manos que la aferran en las noches en que su madre trabaja. La idea de que eso le ocurre a ella merecidamente, tal vez por ser hija de un alemán. El sentimiento de soledad al que el silencio de su madre la condena. La vergüenza y extrañeza por los cambios que se producen en su cuerpo.
Pero el indudable acierto de Herbjørg Wassmo consiste en hacer crecer a Tora ante nuestros ojos. La niña atemorizada, abandonada a su suerte y con complejo de culpa de las primeras páginas, va poco a poco comprendiendo el porqué de las horribles circunstancias de su corta vida. Aprende a discernir a los verdaderos culpables (su padrastro), pero también a quienes como ella no son sino víctimas (su madre) y con ello se hace más fuerte. Ese cambio es paulatino, lo que contribuye a su verosimilitud, porque cada acontecimiento narrado va dejando su huella en el carácter de la niña. Tora no siempre avanza, en ocasiones retrocede y renacen los temores y la incomprensión. Pero cada vez ve más claro.
Se puede decir que La casa del mirador ciego es una novela de personajes femeninos. La enseñanza de Wassmo es que, allí donde la vida es dura, se hace doblemente dura para las mujeres. A las duras jornadas de trabajo, en condiciones aún más precarias que las de los hombres, se unen el cuidado de la casa y de los hijos, los embarazos, los maltratos, las vejaciones… Pero así como Tora va despertando de su existencia de pesadilla, otras mujeres van tomando poco a poco conciencia de sí mismas, de su valor y de su fuerza.
En resumen, un libro de una gran sencillez narrativa, pero absolutamente conmovedor. Nos deja a la espera de su segunda parte.

La autora

Herbjørg Wassmo es un clásico de la literatura noruega por su novela La casa del mirador ciego
Ha sobrevivido al éxito y al fracaso. Logró que cicatrizaran sus heridas de infancia y supo asimilar el boom literario que supuso su primera y deslumbrante novela. Flaca, coqueta, con el pelo corto completamente blanco y puro nervio, Herbjørg Wassmo (Vesteralen, Noruega, 1942) debutó en la literatura con La casa del mirador ciego, publicado en su país en 1981. Wassmo es una de las escritoras más populares en un país de apenas cinco millones de habitantes, donde un 93% de los noruegos leyeron uno o más libros en 2007. La cifra, que no es mala, mejora cuando se conoce que el promedio se sitúa en 16 títulos al año, según datos de Norla (centro para la literatura en extranjero). 



martes, 20 de septiembre de 2011

1° Congreso de correctores en Argentina




Finalizó la semana pasada el primer congreso de correctores de textos en español. A continuación, el Acuerdo de Buenos Aires para la alianza internacional de profesionales de la corrección en lengua española


Las asociaciones firmantes se reconocen como entidades que representan a profesionales de la corrección. 

Mediante la firma de este documento se comprometen a lo siguiente:


  Prestarse ayuda mutua en todos los aspectos que beneficien a los correctores.

–  Difundir actividades e iniciativas de cada asociación.

–  Promover la figura del profesional de la corrección de textos en español.

– Estimular el desarrollo asociativo entre profesionales afines de otros países.

 Establecer relaciones con otras asociaciones e instituciones que compartan los objetivos de los firmantes de este Acuerdo.



Claúsulas



Los firmantes deben ser asociaciones con personalidad jurídica y que representen a los correctores.
Para sumarse a este Acuerdo, la entidad solicitante deberá contar con el apoyo de la mayoría de las restantes asociaciones.
Cualquier integrante de este Acuerdo podrá abandonarlo unilateralmente. Una entidad podrá ser expulsada cuando no cumpla estos objetivos y así lo reconozca la mayoría de las asociaciones.





Firmas:

Alicia Zorrilla, presidenta de Fundación Litterae / Casa del corrector. Argentina

Ana Lilia Arias, presidenta de Asociación Mexicana de Profesionales de la Edición, (AC) PEAC. México

Sofía Rodríguez, presidenta  de ASCOT Asociación de Correctores de Textos del Perú. Perú

 Antonio Martín, presidente de UniCo. La Unión de Correctores. España

Jorge Luis Alvis, presidente de Correcta, Asociación colombiana de correctores. Colombia


En Buenos Aires, a 16 de septiembre de 2011, en el Primer Congreso internacional de correctores de textos en lengua española.





Tras la finalización del congreso se expusieron las necesidades detectadas entre los correctores, así como las propuestas de trabajo para dotar de soluciones a estos proyectos. Además, más abajo, se incluyen las sugerencias aportadas por los asistentes, que también se evaluarán para que formen parte de las tareas que afrontarán las asociaciones firmantes del Acuerdo de Buenos Aires.


Conclusiones

La necesidad de establecer un contacto fluido entre los correctores que promueva nuestro trabajo y consolide nuestra profesión

Propuestas

Una alianza que sirva de plataforma de trabajo: el Acuerdo de Buenos Aires

Establecer un consenso en los siguientes puntos:

 Se desarrollarán comisiones de trabajo internacionales que entre el 2011 y 2012 


Cuál es la terminología empleada entre los correctores
Comisión de trabajo internacional

Definir la profesión y sus profesionales
Comisión de trabajo internacional

Cuáles son nuestros procedimientos de trabajo: qué hace y qué no hace un corrector
Comisión de trabajo internacional

Qué formación y conocimientos necesitan los correctores para desempeñar su trabajo
Comisión de trabajo internacional

Conocer las especializaciones de corrección en distintos sectores laborales
Comisión de trabajo internacional

En qué mercados de trabajo se necesita nuestra profesión
Comisión de trabajo internacional

Dar a conocer nuestra profesión
Comisión de trabajo internacional

Cuáles son las tarifas de trabajo recomendables
Comisión de trabajo internacional

Establecer una unidad de medida común para valorar tiempos y costes de nuestros trabajos
Comisión de trabajo internacional

Fomentar la creación de nuevas asociaciones nacionales y que se sumen al Acuerdo de Buenos Aires

Sugerencias

Que quien ejerza la corrección esté acreditado
Que se establezca una propuesta racional de horarios de trabajo
Que la capacitación sea universitaria y sugerir la creación de carreras universitarias de corrección
Que se promuevan actividades en común para el día de la corrección
Que se equipare la profesión a editores o escritores
Que se elabore un listado de centros públicos y privados en los que se imparte corrección
Que la corrección necesita capacitación progresiva
Que apoyemos la propuesta enviada a una diputada nacional [en Argentina] para que haya correctores en organismos públicos
Que se establezcan convenios con los gobiernos para que corrijan los textos antes de editarlos
Que se fomente la capacitación en mercadotecnia
Que se cree un grupo en Facebook (se sugiere el nombre: “Yo también corrijo”)
Que se cree un foro de correo internacional
Que se cree elabore un manual de conocimientos de Word necesarios para la corrección y edición en pantalla.
Que se publicite este acuerdo más allá del entorno académico