domingo, 30 de octubre de 2011

Redescubriendo a Clarice Lispector

La obra de Clarice Lispector* es una constante reflexión sobre el lenguaje y sobre todo, sobre los límites de la palabra. Su palabra es rigurosa porque debe traducir con un medio limitado algo que es mucho más grande que el lenguaje. Debe traducir el misterio y lo que carece de nombre, debe expresar con términos racionales lo que la mirada percibió más allá, debe ser capaz de fijar el instante y el acto ínfimo que está en el origen de todo. Tenemos ya aquí algunos de los motivos recurrentes de su obra: la mirada, a la vez visionaria e implacable, la consagración del instante y la importancia de lo aparentemente banal. La propia Clarice expresó claramente este límite de la palabra y lo que tras él se encuentra: 

"La palabra tiene su terrible limite. Más allá de ese límite está el caos orgánico. Después del final de la palabra empieza el gran alarido eterno." 
Ese gran alarido eterno es el que asoma entre sus páginas capturado por un lenguaje que ella quiso ..."escuálido y estructural como el resultado de escuadras, compases y agudos ángulos de estrecho enigmático triángulo." 

Ahora bien, aunque hablar de Clarice Lispector es hablar del lenguaje, no pretendemos hacer una disección crítica de su prosa porque ella no lo quiso nunca. Nada más lejos de Clarice que la pedantería académica. De hecho siempre desconfió de los especialistas: "No entiendo de qué hablan, pero siento ese falso vanguardismo, lleno de modismos, frío, calculador, poco humano. La mejor crítica es la que entra en contacto con la obra del autor casi telepáticamente." 


Aunque no alcance el tiempo en este breve artículo de blog, no estamos impedidos de repasar mínimamente lo que ha sido la literatura brasileña en el siglo XX. Algunas referencias, nos permitirán comprender mejor la originalidad de Clarice Lispector en ese conjunto.

La literatura moderna en Brasil arranca de la Semana de Arte Moderno de São Paulo que en 1922 abrió las puertas a los movimientos de vanguardia. Ahora bien, la vanguardia brasileña no es mimética de la europea. Como ellos mismos dicen es antropógafa, es decir, devora ritualmente las vanguardias europeas para interiorizarlas y mezclarlas con lo más profundamente autóctono del país.
Esta tendencia a potenciar lo diferencialmente brasileño, pero no la revolución del lenguaje literario, se extendió al amplísimo abanico de la narrativa regionalista y al realismo social que surgió durante el Estado Novo. Ambas corrientes, narrativa regionalista y narrativa social se desarrollaron durante los años treinta con un claro predominio del tema sobre la forma, valorizando con las técnicas realistas los diversos registros del habla cotidiana. En esta línea pueden encuadrarse los grandes nombres de la literatura brasileña de la época: José Lins do Rego, Graciliano Ramos y Jorge Amado, entre otros. En casi todos los casos -con la notable excepción de Rachel de Queiroz- se trata de una narrativa masculina y tropical en la que el clima, la naturaleza excesiva, las relaciones sociales en las fábricas y las plantaciones, el mosaico étnico y cultural del Brasil se constituyen en motivos esenciales. Durante un largo tiempo la narrativa, por otra parte magnífica, parece convertirse en la expresión literaria del gran clásico de la antropología brasileña, Casa Grande & Senzala de Gilberto Freyre. Los intentos de renovación narrativa y lingüística de los vanguardistas Mário de Andrade y Oswald de Andrade en los años veinte parecían no tener continuación.
En 1943 y 1946, sin embargo, se rompe esta tendencia. En 1946 aparece Sagarana de João Guimarães Rosa, una colección de cuentos que preludia brillantemente una de las obras más importantes de la literatura del siglo XX, Gran Sertón: Veredas (1956), actualización de la narrativa regionalista a través de la invención de un nuevo lenguaje. De nuevo la forma era fundamental para hacer que el texto no sea una mera copia de la realidad sino una nueva realidad transubstanciada por la palabra. Pero ya tres años antes una jovencísima Clarice Lispector había publicado Cerca del corazón salvaje, una novela insólita desde su título, tomado del Retrato de un artista adolescente de Joyce. Era un texto insólito porque era una novela psicológica, femenina y urbana, construída sobre el monólogo interior y de la que había prácticamente desaparecido la trama.

Ya desde su primera novela Clarice Lispector marcaba así lo que iba a ser el territorio de su originalidad en ese mundo masculino, rural y de naturaleza desmesurada dominada por un sol de justicia. Ella aportaría percepciones, no hechos, una mirada de mujer, una mirada urbana y una mirada contemporánea, o quizá mejor sin tiempo, puesta bajo el signo de la luna.

Una mirada de mujer, quizá también una escritura de mujer. Clarice Lispector hincó en el mundo su mirada de mujer inteligente -esta es una precisión necesaria- capaz de captar las mínimas sensaciones, los mínimos detalles y de saber que nada, por pequeño o banal que parezca, carece de importancia. El mundo de lo cotidiano, de lo sin historia, que ha sido durante siglos el mundo de la mujer, puede proporcionar innumerables sorpresas, basta con saber mirar y entender esos signos de una realidad subyacente. Las mujeres de Clarice pueden hablar en tono mayor, alcanzar el fondo de todos los pozos, pero van a la compra, componen fruteros, llaman al fontanero y dominan también todos los resortes del tono menor. Ellas son hermeneutas de una divinidad nocturna y lunar: "Pero de la luna no tenía miedo, porque era más lunar que solar y veía con los ojos bien abiertos en las madrugadas tan oscuras la luna siniestra en el cielo. Entonces se bañaba toda ella en los rayos lunares, así como había quienes tomaban baños de sol. Y quedaba profundamente límpida." 
Olga Borelli cuenta una anécdota de Clarice Lispector con la que todas las mujeres podemos identificarnos. Clarice se ocupaba de su casa habitualmente, pero cuando la presión de la cotidianidad, de esos mil y un pequeños trabajos y distracciones era demasiado grande desaparecía y se encerraba tres o cuatro días en un hotel. Pero para esa fuga es preciso ser libre, es decir, estar sola, como la protagonista de La pasión según G.H. :

 "Quién sabe quizá esa actitud o falta de actitud proceda de que yo, al no haber tenido nunca marido ni hijos, no he necesitado mantener ni romper grilletes: yo era continuamente libre. Ser continuamente libre también era ayudado por mi naturaleza que es fácil: como, bebo y duermo fácilmente. Y también, naturalmente, mi libertad venía de que era económicamente independiente." 

¿Podemos encontrar alguna relación espiritual o literaria entre Virginia Woolf y Clarice Lispector? 
Entre muchas otras posibles esa capacidad para hacer que un acontecimiento exterior trivial desencadene ideas y sensaciones que abandonan rápidamente lo inmediato. En la obra de Clarice Lispector la conciencia desdichada aflora en sus personajes a partir de un incidente anodino. A partir de entonces el que ha sido iluminado vivirá su drama existencial. El instante actúa como desencadenante del descubrimiento del absurdo. Es el punto de partida de La Pasión según G.H. y también de muchas otras obras, como el cuento Desesperación y desenlace a las tres de la tarde, en que el señor J.B. un frío y correcto burgués que nada pedía y nada daba, vivirá la agonía de sus propias convicciones y de su propio orgullo al recorrer un vía crucis de humillaciones iniciado por un acontecimiento muy simple: se marea en el autobús a las tres de la tarde y acabará vomitando en un bar, y perdiendo su carné de identidad, o quizá su misma identidad, en su propio vómito. Sólo después de esta absoluta humilación social podrá empezar a construir un nuevo yo libre.

La introspección a partir de la conciencia de la propia soledad es constante en estos textos. La conciencia humana -conciencia de infelicidad- encontrará su contrapunto en la sólida plenitud de los objetos y de los animales. Recordemos su importancia en la obra de Clarice Lispector, las gallinas y caballos de sus cuentos, los conejos y peces de sus libros infantiles, la cucaracha de La Pasión según G.H., etc.   




Bibliografía de la autora

Perto do Coração Selvagem (Cerca del Corazón Salvaje)(1944)

O Lustre (1946)
A Cidade Sitiada (La ciudad sitiada) (1949)
Alguns Contos (1952)
Laços de Família (Lazos de Familia) (1960)
A Maçã no Escuro (La Manzana en la Oscuridad)(1961)
A Legião Estrangeira (La legión extranjera) (1964)
A Paixão segundo G.H. (La Pasión según G.H.) (1964)
O Mistério do Coelho Pensante (1967)
A mulher que matou os peixes (1968)
Uma Aprendizagem ou O Livro dos Prazeres Aprendizaje o El Libro de los Placeres)(1969)
Felicidade Clandestina (Felicidad Clandestina) (1971)
A imitação da rosa (La imitación de la rosa) (1973)
Água Viva (Agua Viva) (1973)
A Vida Íntima de Laura (1974)
A Via-crucis do Corpo (1974)
Onde estivestes de Noite (1974)
A hora da Estrela (La Hora de la Estrella)(1977)
Para não Esquecer (1978)
Quase de Verdade (1978)
Um Sopro de Vida (1978)
A Bela e a Fera (1979)
A Descoberta do Mundo (1984)
Como Nasceram as Estrelas (1987)
Cartas perto do Coração (2001) (cartas intercambiadas con Fernando Sabino)
Correspondências (2002)


Traducciones al Español


Cerca del corazón salvaje Siruela
Lazos De Familia. Trad. Haydée M. Jofre Barroso - Buenos Aires. Editorial Sudamericana, 1973. 157 p.
Silencio. Traducción y Prólogo de Cristina Peri Rossi - Barcelona. Grijalbo Mondadori, 1988. 174 p.
Felicidad Clandestina. Trad. Marcelo Cohen - Barcelona. Ediciones Grijalbo, 1988. 190 p.
Aprendizaje o El libro de los placeres. Trad. Cristina Sáenz De Tejada y Juan García Gayo - Madrid. Ediciones Siruela, 1994. 140 p.
Un soplo de vida (Pulsaciones). Trad. de Mario Merlino - Madrid, Siruela, 1999, 160 pp.
La hora de la estrella. Trad. Ana Poljak - Madrid. Ediciones Siruela, 2001. 81 p.
La Araña. Trad. Haydée M. Jofre Barroso - Buenos Aires, Ediciones Corregidor, 2003, 312p.
Revelación de un mundo. Trad. Amalia Sato - Buenos Aires, Adriana Hidalgo Editora, 2004, 330p.
La manzana en la oscuridad Siruela"
La Pasión según G.H, Trad. Juan García Gayo-Monte Ávila Editores, Caracas, 1969, 217 p.



*(1926-1977) Escritora brasileña nacida en Ucrania (Rusia), pero que a la edad de dos meses, se trasladó con su familia a Recife. Durante su juventud estudió en Río de Janeiro. Cultivó novela, cuento, ensayo y poesía. Conoció tempranamente su vocación y a los 17 años publicó Cerca del corazón salvaje, novela por la que recibió el premio "Graça Aranha". 

En 1943 se casó con el diplomático Maury Gurgel Valente, tuvo dos hijos y se separó en 1959. Entre 1944 y 1960 vivió largas temporadas en el extranjero, entre otros países, en Italia, Suiza y Estados Unidos. Sus textos se caracterizan por explorar la esencia íntima y por la profundización en la vivencia interior; incluso su prosa es considerada a veces como poesía. Entre su obra destacan: las novelas: Cerca del corazón salvaje,1943, Ciudad sitiada, 1949, La pasión según G.H., 1964, Un aprendizaje o el libro de los placeres, 1969, Agua viva, 1973 y La hora de la estrella, 1977; los libros de cuentos: Algunos cuentos, 1952, Lazos de familia, 1960, La legión extranjera, 1964, Felicidad clandestina, 1971, El via crucis del cuerpo; le libro de crónicas: Visión de esplendor, 1975. Escribió, además, varios libros para niños y después de su muerte acaecida debido al cáncer en 1977, apareció su novela póstuma Un soplo de vida, 1978. Sus textos han influido a muchos escritores hispanoamericanos que la siguieron.


Descarga de libros de Lispector en Scribd/Correctores en la Red

viernes, 28 de octubre de 2011

El Dante oriental


Dante AlighieriObra maestra de la literatura universal La divina comedia poema épico en el que Dante Alighieri (1265-1321) plasmó un viaje por el infierno mediante la unión de poesía y erudición, describiendo  el purgatorio y el paraíso bajo la guía del poeta romano Virgilio y su amada Beatriz, llega en formato de cómic traducido directamente del japonés. 

Este clásico de la literatura mundial acaba de ser publicado por la editorial Herder, en España y América Latina. Una editorial que  lanzó hace unos meses un primer cómic manga de otro de los grandes de la Filosofía, Friederich Nietzsche y su Así habló Zaratustra.

Japón es un país donde los mangas filosóficos gozan de gran éxito y reconocimiento: un ejemplo es El Capital de Karl Marx, que consiguió vender miles de ejemplares.

Ahora le ha tocado el turno a esta obra capital de la historia de la literatura italiana y mundial  traducida al castellano por el estudio de Verónica Calafell y Maite Madinabeitia, especialista en la traducción de manga y animación.

Esta versión manga del viaje iniciático del hombre hacia la redención está plagada de simbolismo, como asegura el escritor Ernesto Pérez Zúñiga uno de los apasionados y experto en la obra de Dante.

Portada del comic Manga, 'La Divina Comedia'
Así, un Dante ninja lleno de amor, temor y deseo de aprendizaje, con no pocas dificultades, transitará a través de las viñetas por los círculos del infierno. Allí se encontrará con Caronte, el viajero del mundo infernal, con Paris, Helena, Cleopatra, Semíramis y otras tantas almas que le contarán sus historias mediante los "bocadillos", los espacios donde se colocan los textos.


Las ilustraciones del cómic han corrido a cargo de la editorial japonesa East Press Co. 
La editorial Herder, coincidiendo con la publicación de La Divina Comedia ha preparado la campaña 'Salva tu alma', dirigida a estudiantes de filosofía, profesores y a los lectores del manga, con el objetivo de animar a profundizar en la obra de Dante a través de un cuestionario con veintisietepreguntas que recorren cada una de las partes de la obra: el infierno, el purgatorio y el paraíso.

jueves, 27 de octubre de 2011

¡Feliz día a todos los correctores!


El 27 de octubre, día del Corrector



Paradójicamente, el oficio de corrector es el que menos se ve cuando existe y el que más se nota cuando no está. Es decir que desde su esencia es ingrato, porque es invisible...

Para exaltar y agradecer la labor de todos los que diariamente cuidan el uso de nuestra lengua, la Fundación Litterae instituyó el 27 de octubre como Día del Corrector de Textos. La elección de esa fecha se debe al nacimiento del humanista holandés Desiderio Erasmo de Rotterdam (1467-1536), quien también se desempeñó como corrector.
Librepensador y académico de ideas independientes, de naturaleza inquieta y trashumante, entre 1506 y 1509 Erasmo vivió en Italia, trabajando en la editorial más importante de Venecia.

Erasmo analizó el núcleo esencial de los textos clásicos, modernizando sus contenidos e intentando aplicarlos a una humanización y liberalización de las ideas para que cualquiera pudiese penetrar en su significado, luchando contra el encorsetamiento ideológico de las instituciones intelectuales, políticas y sociales de su época, con resabios paralizantes del oscurantismo medieval.
Erasmo empezó a escribir relativamente tarde en su vida, porque consideraba que quien no sabe escribir bien, siempre se equivoca al expresarse o transmitir un mensaje. Por ello, se preocupó primero de convertirse en un verdadero maestro en el uso estilístico y narrativo del lenguaje.
La popularidad de sus obras, traducidas del latín a las lenguas vulgares, se debe al hecho de estar escritas en un estilo simple y directo, que puso los más complejos problemas teológicos al alcance de todos los lectores, universalizando y haciendo accesibles numerosas cuestiones que hasta ese momento habían sido resortes exclusivos de una reducida elite. En síntesis, le cabe a Erasmo el invalorable rol de haber democratizado la cultura a partir del lenguaje.

Desde CORRECTORES EN LA RED saludamos a todos los colegas

miércoles, 26 de octubre de 2011

Contame un cuento


Ana María Bovo es contadora profesional de historias.


“Mi padre fue mi primer maestro de narración, siempre reivindico ese origen. Tenía un don especial para administrar los datos en una historia, y hablaba siempre de guardarse un as en la manga –no por dar un golpe de efecto que dejara al espectador abatido sino por un deseo de sorprenderlo de la manera más grata y eficaz. Él era vendedor de muebles, y escuchándolo aprendí a encontrar en la puerta de los muebles raíces de cerezos y en los relatos ajenos, ases en la manga”.


Docente, actriz, dramaturga y directora teatral profundizó su investigación en Pensamiento Narrativo, la modalidad del pensamiento que otorga significado a los actos de la experiencia y utiliza la memoria como inteligencia creadora. Con esta premisa conceptual y estética, escribió y protagonizó Hasta que me llames, Vida interior, Relatos, Así da gusto, Tanto Tiempo…, entre otras. Publicó Narrar Oficio Trémulo (2002), Rosas Colombianas (2008), Cuentos de humor y amor (audiolibro 2011). 
Dirige talleres de Pensamiento Narrativo basándose en la concepción de Jerome Bruner, psicólogo cognitivo, que en su libro Realidad y Mundos Posibles describe dos modalidades de pensamiento, y dice que cada una de ellas brinda modos característicos de ordenar la experiencia, de construir la realidad: el pensamiento científico y el pensamiento narrativo. Funcionan uno a expensas del otro, pero de modos diferentes.

En el pensamiento científico la argumentación, la reflexión, convence de su verdad; en el narrativo, los relatos convencen por su semejanza con la vida. 
Dice Jerome Bruner:

“La aplicación imaginativa de la modalidad paradigmática -pensamiento científico- da como resultado una teoría sólida, un análisis preciso, una prueba lógica, argumentaciones firmes”.

“La aplicación imaginativa de la modalidad narrativa -pensamiento narrativo- produce, en cambio, buenos relatos, obras dramáticas interesantes, crónicas históricas creíbles (aunque no necesariamente verdaderas). Se ocupa de las intenciones y acciones humanas, y de las vicisitudes y consecuencias que marcan su transcurso”.

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La metodología de trabajo de Bovo en sus talleres toma como punto de partida  la narración oral de una anécdota. De esta manera nos entregamos al placer de escuchar.
Cada palabra pronunciada por Ana María se vuelve parte de un cuento que hace imposible dejar de escucharla y de verla porque en la trasposición de la literatura a la oralidad, la narradora se apropia de la historia con tal magnificencia que las imágenes se corporizan en su gestualidad.


Como dramaturga y directora presentó Emma Bovary (relato coral basado en la novela Madame Bovary de Flaubert), Festival de la Conversación (relato coral basado en El Cuaderno Rojo de Paul Auster) y Festival del Recuerdo (relatos autobiográficos de 12 narradores espontáneos). 
Entre los espectáculos que protagonizó se encuentran Fiesta en el jardín y otros cuentos, Humor Bovo, Por la vida de mis tías, Ana cuenta cuentos, Sueños y mentiras, Maní con chocolate y Hasta que me llames. Obtuvo la Distinción Konex en la disciplina Unipersonal de la década 1991-2001 y el Premio ACE (2000) por Maní con chocolate. Como dramaturga, fue destacada en los Premios Teatro del Mundo 2000, 2001 y 2002 que otorga la Universidad de Buenos Aires.
Obtuvo además el premio ACE en Unipersonal (2000), entre otros y estuvo nominada a los premios Clarín y Florencio Sánchez.

Este año salió la segunda edición de su audiolibro Cuentos de humor y amor:

“Este es mi primer audiolibro, en donde incluyo los relatos originales escritos, y en el CD la versión que hago en los escenarios. Es un repertorio muy ecléctico que tiene textos de Ángeles Mastretta, Leon Tolstoi, Katherine Mansfield, Eraclio Zepeda, leyendas populares y también textos de mi autoría. Armé la antología de acuerdo a mi gusto y al de mi público, arbitrariamente”


 Ana Maria Bovo - Cuentos de humor y de amor - La danza de las horas by Compacta radio



martes, 25 de octubre de 2011

En el día de la biblioteca, la más famosa de la Antiguedad




La biblioteca de Alejandría



“Y en lo que respecta al número de libros, los anaqueles, y la colección en el Salón de las Musas, no necesito decir nada, porque ellos están en la memoria de todos los hombres.”

                                                  Ateneo



Los primeros directores y bibliotecarios de este grandioso centro de investigación creado en torno al año 300 a.C. fueron Zenódoto de Éfeso, Apolonio de Rodas, Eratóstenes, Aristófanes de Bizancio y Aristarco. 

Allí trazó el matemático, astrónomo y geógrafo griego Eratóstenes su mapa del mundo, mientras otros pensadores desarrollaban en sus salas la medicina, la astronomía, las matemáticas y la geografía. 

También Arquímedes y el científico y matemático Euclides hicieron números en la Biblioteca. Más sabios que hincaron los codos y se pasearon por los pasillos del liceo fueron el astrónomo Hiparco, el científico Herón de Alejandria, Dionisio de Tracia... 

Y entre todos estos grandes pensadores hubo una gran mujer, Hipatia, matemática y astrónoma, una de los últimos intelectuales de la Biblioteca, cuyo asesinato coincide con la destrucción del centro.

Un poco de historia

A la muerte de Alejandro de Macedonia, los territorios conquistados en Asia Menor, Oriente Medio, Oriente Lejano y África fueron divididos entre sus generales. El sucesor de Alejandro en Grecia, Casandro, ayudó a Demetrio de Falera (puerto cercano a El Pireo) a llegar al poder en Atenas. Demetrio era un estudioso peripatético de la primera generación, es decir, había estudiado con Aristóteles junto a Teofrasto y al propio Alejandro. Como gobernante de Atenas, hizo venir a Teofrasto para fundar un Liceo al estilo de la Academia de Platón. Después de diez años de tiranía, y debido a conflictos políticos entre los sucesores de Alejandro, Demetrio fue desterrado. Por su parte, Tolomeo, uno de los generales exitosos de Alejandro, se había consolidado como rey del Egipto conquistado, donde se lo conocía como Tolomeo I Sóter. Éste invitó a Teofrasto a hacerse cargo de la educación de su heredero. Teofrasto rechazó la invitación (297 a.C.) y recomendó en su lugar a Demetrio.
Fue Demetrio de Falera quien sugirió a Tolomeo I Sóter la idea de establecer un gran centro de investigación en Alejandría con una biblioteca importante ligada a él, al que se debía llamar "Museo". La fecha precisa de la fundación de estas dos instituciones no es conocida pero es probable que Sóter iniciara la obra en 290 a.C. y que luego la tarea fuera completada por Tolemeo II Filadelfo, porque es bien sabido que la Biblioteca y el Museo alcanzaron su máximo esplendor durante el reinado de Filadelfo.
La primera mención de la Biblioteca que ha quedado registrada se encuentra en la Carta de Aristeas (180-145 a.C.), estudioso judío que escribió crónicas sobre la traducción del Viejo Testemento al griego por setenta y dos rabinos. Según él, “este trabajo había sido encargado por el ateniense desterrado Demetrio de Falera, a quien patrocinaba Tolemeo Sóter”.


Demetrio de Falera, como otros pensadores y sabios griegos (Parménides, Platón, Sócrates, Aristóteles), se caracterizó por su capacidad para combinar el hábito de la meditación con el interés por la cosa pública. Después de su derrocamiento y de sufrir el destierro (la pena máxima entre los griegos), encaró la tarea más importante de su vida, lo cual es una prueba de la fuerza de sus convicciones y de su tenacidad. Ejerció su influencia sobre los dos primeros reyes tolemaicos para que éstos decidieran convertir a Egipto en el centro cultural del mundo antiguo y a Alejandría en la capital de las Ciencias, las Artes y la Filosofía. Según Aristeas, Demetrio recomendó a Sóter reunir una colección de libros acerca de la monarquía y el gobierno —del tipo de los escritos sobre filósofos-reyes de Platón—, además de libros de autores de todo el mundo que le pudieran servir para entender mejor los asuntos de la política y el comercio. La estrategia de Demetrio consistía en traer escritores, poetas, artistas y científicos de todas partes a Alejandría para enriquecer el Museo y la Biblioteca. El Museo fue el centro de estudios más grande de los tiempos antiguos y el primer instituto científico que registra la Historia. La Biblioteca fue la primera en su tipo de carácter universal. De Demetrio se conservan pocas imágenes. Tras su caída del poder, sus más de 300 estatuas fueron destruidas.


Aunque no se conoce el número con exactitud, se cree que en su apogeo la Biblioteca tuvo unos 700.000 manuscritos, los cuales equivalen aproximadamente a unos 100.000 libros impresos de hoy. Los reyes tolemaicos quisieron enriquecer la Biblioteca con los tesoros del conocimiento de todas las ramas del saber; estaban ansiosos por adquirir manuscritos originales y hacían revisar cada barco que llegaba a Alejandría: cuando encontraban un libro, éste se llevaba a la Biblioteca para que fuera copiado y la copia se devolvía al dueño. En la misma línea, Tolomeo III escribió una carta “A los soberanos de todo el mundo” pidiendo prestados sus libros. Cuando Atenas le prestó los textos de Eurípides, Esquilo y Sófocles, él los copió, devolvió las copias y guardó los originales. 

Al principio, la Biblioteca estaba cerca del Museo, dentro de los recintos del palacio real. Medio siglo después, cuando la cantidad de libros adquiridos sobrepasó su capacidad, se decidió abrir una dependencia adicional para acomodar los libros sobrantes. Esta "Biblioteca Hija" estaba en el Serapeum (Templo de Serapis), que se situaba a cierta distancia del palacio, en el distrito sur de la ciudad. La Biblioteca Hija pronto se volvió una biblioteca propiamente dicha y en el período romano se convirtió en un centro de aprendizaje de gran actividad. Se han encontrado algunos restos de ella en excavaciones recientes. Su esquema de construcción era similar al del Museo; la construcción fue comenzada por Tolomeo II Filadelfo y completada por su hijo.

En tiempos de Demetrio, las bibliotecas griegas eran normalmente colecciones particulares de manuscritos, como la biblioteca de Aristóteles que tenía trabajos propios y de otros. Los templos de Egipto tenían a menudo anaqueles que contenían un surtido de textos religiosos y oficiales, como ciertos museos griegos. Varios siglos después, Tzetzes registra que Calímaco catalogó 400.000 manuscritos "mixtos" (probablemente aquellos que contenían más de un capítulo, trabajo, o autor) y 90.000 "puros", más 42.000 en el Serapeum. En la Biblioteca se hicieron los primeros trabajos sistemáticos de copiado, enmienda y comparación de textos clásicos sin los cuales ninguno de los autores hubiera sobrevivido.



Se cree que Demetrio se convirtió al culto de Serapis o —más probablemente— que fue un sacerdote del nuevo culto greco-egipcio inventado por Tolomeo. Sin embargo, el Serapeum se construyó después de su muerte y a él no se lo recuerda como director de esa institución. El Director de la Biblioteca era uno de los funcionarios de más alto rango y era designado por el propio faraón. Normalmente se lo elegía entre las personas más prominentes en Ciencia o Literatura. Los directores de la Biblioteca enriquecieron a Alejandría con sus propios estudios. El primer director de la Biblioteca registrado es Zenódoto de Éfeso, quien desempeñó ese cargo desde el final del reinado de Tolomeo I hasta 245 a.C. Su sucesor Calímaco de Cirene fue quizá el director de la Biblioteca más famoso de Alejandría y quien creó por primera vez un catálogo de su patrimonio al que llamó "Pinakes" o "Tablas". Este catálogo no era de ninguna manera exhaustivo, más bien era un buen índice temático. Apolonio de Rodas, el escritor de la notablemente meticulosa obra épica El Viaje de los Argonautas, parece haber sido quien reemplazó a Calímaco. Eratóstenes de Cirene, geógrafo y matemático estoico, lo sucedió en 235, y creó su "Esquema de los Grandes Anaqueles". En 195, Aristófanes de Bizancio —un estudioso homérico sin relación con el dramaturgo cómico— se hizo cargo y puso al día las Tablas de Calímaco. El último director registrado de la Biblioteca es Aristarco de Samotracia, astrónomo, quien asumió en 180 a.C. y fue separado del cargo durante los forcejeos dinásticos entre dos Tolomeos. [Algunos mencionan antes de él a Apolonio "Idógrafo" (189/6-175 a.C.) y luego de él a Kidas (145-116 a.C.).] La Biblioteca funcionó después durante varios siglos. Sin embargo, ningún otro estudioso es mencionado como director de la Biblioteca. 
Los estantes de la Biblioteca pueden haber estado en uno de los salones de conferencia periféricos, en el jardín, o pueden haber sido alojados en el Gran Salón. Consistían en casilleros, perchas paralos manuscritos —los mejores de los cuales se untaban con aceite de lino—, o bolsas de cuero. El pergamino de piel (vellum) se puso en boga cuando Alejandría dejó de exportar papiro en un esfuerzo por estrangular a su biblioteca rival más joven, fundada por los Seléucidas en Pérgamo. En tiempos de los romanos, los trabajos empezaron a ser escritos en forma de códice (libro), y se los guardaba en estantes de madera llamados armaria. Curiosamente, la biblioteca más famosa del mundo no funcionó durante la era del libro impreso: primero fue la época del papiro, luego la del códice y hoy, en su reconstrucción, la del disco compacto.
Desde Calímaco en adelante, el catálogo de manuscritos se hizo de acuerdo a la división del conocimiento de Aristóteles, o por lo menos —como hizo él— separando de la "Filosofía" a las Ciencias Observacionales y Deductivas.

El incendio

La destrucción de la biblioteca más importante del mundo antiguo ha sido atribuida a diferentes facciones y gobernantes, no con el propósito de escribir crónicas de ese desastre, sino como calumnias políticas. Sin embargo hoy podemos armar la historia de su destrucción y, aunque a los occidentales nos pese, la versión más verosímil involucra a personajes y sectores que por nuestra tradición respetamos.
El primer incendio se produjo en el año 48 a.C., durante el conflicto en que Julio César se involucró para apoyar a Cleopatra VII en su lucha contra Tolomeo XIII, su hermano. Son muchos los textos donde se relata la pérdida de los 40.000 volúmenes alojados en depósitos de granos cerca del puerto cuando Julio César incendió la flota del hermano de Cleopatra. Esto es lo que dice Livio en uno de sus libros perdidos que Séneca cita. Se sabe que Marco Antonio compensó a Cleopatra regalándole los 200.000 manuscritos de Pérgamo. El propio Museo se destruyó junto con el Palacio Real en el tercer siglo de nuestra era, durante las disputas por el poder que agitaron al Imperio Romano.
La Biblioteca Hija sobrevivió hasta fines del siglo IV, cuando un decreto del Emperador Teodosio (391 d.C.) prohibió las religiones no-cristianas (paganas). Teófilo (Obispo de Alejandría de 385 a 412 d.C.) destruyó entonces el Serapeum y la Biblioteca Hija por ser la casa de la doctrina pagana. Los estudiosos sobrevivieron otra generación hasta el asesinato de Hipatia en 415, el cual marcó el fin de la era escolástica de Alejandría. Según fuentes contemporáneas, Hipatia de Alejandría, una estudiosa del siglo V d.C., fue arrastrada por el carro de una chusma de monjes que odiaban todo lo pagano y la desollaron viva y la quemaron en los restos de la Biblioteca. En 415, el historiador cristiano Orosius visitó Alejandría e informó: “Hay templos hoy día, que nosotros hemos visto, cuyos estantes para libros han sido vaciados por nuestros hombres. Y ésta es una cuestión que no admite ninguna duda.” (Orosius 6.15.32) Su declaración confirma que la biblioteca había desaparecido en el siglo V, es decir, más de dos siglos antes de la conquista de Egipto por los árabes en 642. Toda historia que involucre a los árabes en estos hechos es, por lo tanto, falsa.

La reconstrucción

La comunidad internacional, por medio de la Organización para la Educación, la Ciencia y la Cultura de las Naciones Unidas (UNESCO), ha dado el primer paso para reparar el desastre causado por el incendio que terminó con la vieja biblioteca hace más de 1600 años, financiando el Proyecto de Reconstrucción de la Antigua Biblioteca de Alejandría.
El costo de este ambicioso proyecto internacional es de alrededor de 200 millones de dólares americanos. Este monto no incluye el costo del terreno, el centro de conferencias y los honorarios de los consultores, que fueron donados por el Gobierno de Egipto y cuyo monto se estima en 182 millones de la misma moneda.
Finalmente, la biblioteca más grande de la región renació después de 2000 años el día 16 de octubre de 2002. La UNESCO se había involucrado en el proyecto desde 1986, y ahora sigue vinculada a él financiando cinco nuevos proyectos cuyo objetivo es promocionar las actividades del complejo.







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Fuente: Luventicus