martes, 31 de julio de 2012

El español, una lengua viva


Más de 450 millones de personas hablan español en el mundo, según un informe elaborado por el Instituto Cervantes en 2011: «El español, una lengua viva». Los resultados de dicho análisis señalan que es la cuarta lengua del mundo por número de hablantes y el segundo idioma de comunicación internacional. El futuro, pese a ser incierto, parece apuntar hacia un aumento de la población mundial hispanohablante, al que sólo podrá hacer sombra el imperio chino.
 «Estamos en un momento óptimo en el que el español crece como primera lengua, pero también como segundo idioma», aseguró Pilar Celma, presidenta de AEPE, en la conferencia inaugural del XLVII congreso de profesores de español. Ante esta situación, Celma afirmó que «tenemos que estar muy orgullosos de su expansión», pero que no «nos podemos olvidar de aquellos países donde debido a la crisis económica se están suprimiendo los recursos de la lengua castellana». Celma hizo referencia a la eliminación de muchos lectorados en zonas de África y Asia. Precisamente, asegura que desde la organización van a intentar crear un aula para el aprendizaje en Uzbekistán.

El mestizaje es lo que caracteriza a la lengua española, según Víctor García de la Concha, director del Instituto Cervantes, y en lo que puede residir la clave de su éxito. «El castellano nació como lengua mestiza para poder entenderse en las relaciones humanas (también en el amor), y luego se hizo aún más mestiza cuando dio el salto a América». Precisamente, la paradoja del castellano es que aúna bajo el paraguas de una misma lengua a muchas y muy diversas culturas.
Otra característica que enriquece al español es su capacidad para adaptarse a los tiempos que corren. «Lo que ocurre en Argentina con el espectacular, nos pasa aquí con el guay: lo usamos para todo». Miguel Ramiro Valderrama, de 71 años, es profesor en la Facultad de Traducción e Interpretación de la Universidad de Valladolid, y fue uno de los organizadores de la cita que se celebró en Soria. Según él, «la tendencia del castellano a simplificarse y repetir las palabras es intrínseca a toda lengua, y si se empobrece no pasa nada, porque volverá a enriquecerse».

Fuente: Fundéu

lunes, 30 de julio de 2012

Ortografía


Por Piedad Villavicencio Bellolio


¿Por qué se emplea «falencia» con el sentido de falla o error?

La voz falencia pasó al castellano a través del latín fallens o fallentis (‘engañador’ o ‘el que engaña’). 

En 1732 ingresó al Diccionario con el significado de ‘poca seguridad de la subsistencia de lo que se asegura o discurre’.

En 1791 se publicó con la acepción de ‘engaño o error que se padece en asegurar alguna cosa’.

En 1925 se empezó a usar en el ámbito comercial como equivalente de ‘quiebra’.

En 1989 se incorporaron los significados de ‘carencia’ y ‘defecto’, como aplicados en la Argentina.

El sentido que debería predominar es el de ‘engaño o error’, pues se relaciona con la etimología de falencia; pero, paralelamente a esta significación, en la última publicación del DRAE (2001) consta que en América Meridional y en Nicaragua se usa en contextos jurídicos con la equivalencia de ‘quiebra de un comerciante’.

Asimismo, se indica que en la Argentina y el Perú equivale a ‘carencia’ (falta o privación).

El Diccionario de americanismos (2010) registra este término con las acepciones de ‘carencia o privación de algo’, ‘falla en el funcionamiento de un dispositivo o de una organización’ y ‘quiebra de un comercio o de una institución’.

Y aunque no está asentado en el diccionario académico, en el Ecuador se usa indistintamente con las denotaciones de ‘engaño, error, falla, defecto, falta o carencia’.

La primera acepción de falencia y el uso regional del Ecuador dan la facultad para usar esta voz con los sentidos de ‘falla o error’.

Del italiano bazzoffia (mezcla desagradable) surgió bazofia (basura)
Bazofia ingresó al Diccionario en 1803 con los significados de ‘las heces, desechos o sobras de comidas mezcladas unas con otras’, ‘cualquier cosa soez, sucia y despreciable’.

Se emplea de manera apropiada en frases referidas a personas, asuntos o cosas despreciables.

En sí, bazofia es todo aquello que resulta repugnante, asqueroso, desagradable o de mala calidad.

Por ejemplo, con «tú eres una bazofia» se indica que la persona aludida tiene comportamientos deshonrosos o su apariencia es sucia o descuidada. «Saca la bazofia», dependiendo del contexto, exhorta a que el receptor del mensaje bote la basura o los desechos, separe de un grupo a los individuos de conducta dudosa, erradique actitudes ruines, etcétera.

Sinónimos: bodrio, sobras, sambumbia, basura, desperdicios, residuos, comistrajo, restos, desecho, despojos, heces, frangollo.

Etimología: Procede del italiano bazzoffia, que significa ‘sopa o mezcla poco apetecible’.


FUENTES: DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA (2001), DICCIONARIO DE AMERICANISMOS (2010) Y NUEVO TESORO LEXICOGRÁFICO DE LA LENGUA ESPAÑOLA, DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA Y LA ASOCIACIÓN DE ACADEMIAS DE LA LENGUA ESPAÑOLA; DICCIONARIO CLAVE.

domingo, 29 de julio de 2012

CHISPITAS DEL LENGUAJE: TEMAS ORTOGRÁFICOS


Por Enrique Soriano Valencia
Los comentarios extras incluidos en la Ortografía de la lengua española, publicada en 2010 por las academias de la Lengua, OLE 2010, fortalecen la razón y características de las normas ortográficas. Además, permiten contextualizar muchos aspectos de nuestro idioma, como su evolución, su etimología, las particularidades regionales, su relación con otras palabras, etc. Conocer estos aspectos permite comprender y confirmar las normas ortográficas. 

Extrañamente, nuestro idioma tiene palabras con palabras duplicadas. La mayoría de ellas puede escribirse con una sola vocal. Es decir, casos como ‘contraateque’, que bien puede ser ‘contrataque’, ´sobreentender´ (o sobrentender), chiita, coordinación, duunvirato (única palabra en español con doble ‘u’, que además es un arcaísmo). 

La mayoría de palabras con doble ‘a’ son nombres propios o topónimos (nombre de los lugares): Aarón, Caaguazú (Paraguay). 

En el caso de la duplicación de la ‘e’, básicamente proceden de conjugación de verbos que desde su origen tienen la doble e: leer, poseer, proveer, sobreseer. Pero no debe confundirse con la voz inexistente *preveer (escrita de forma errónea por su similitud con ‘proveer’). También se debe a la unión de algún prefijo terminado en ‘e’ con alguna palabra iniciada con esa misma vocal: sobreesdrújula, sobreesfuerzo. Pero, igual que en la duplicación de la ‘a’, se admiten esas voces con una sola ‘e’: sobresdrújula, sobresfuerzo. 

En la duplicación de ‘i’ tienen que ver tanto prefijos como sufijos, ya que son muy pocas las palabras que por sí mismas llevan doble ‘i’. Es decir, puede tratarse de palabras que empiecen con la vocal ‘i’ y un prefijo terminado en esa vocal (antiinflacionario) o una palabra terminada en la vocal ‘i’ con un sufijo empezado por esa vocal (friísimo). Pero al igual que en los casos anteriores, si se trata de un prefijo, puede hacerse sencilla la ‘i’: antinflacionario. En contraparte, si es un sufijo, se mantiene la duplicación: diita –diminutivo de día–. 

Llamo la atención cómo, por similitud con ‘friísimo’, en el diarismo nacional algunos medios tildan (poner acento gráfico) la palabra ‘priista’ (integrante o partidario del Partido Revolucionario Institucional, PRI). A la primera le corresponde por ser esdrújula; pero la segunda es grave, por lo que no debe llevarlo. Es decir, es falta ortográfica escribir *priísta. 

La duplicación de la vocal ‘o’ es mucho más común, pero igualmente es debido a prefijos, fundamentalmente co-. Son menos frecuentes la duplicación de esta vocal por conjugación, pero se da en algunas personas y tiempos de los verbos terminados en –oar: croar, croo; loar, loo.

La secuencia de ‘o’ aparece en palabras de uso cotidiano como ‘coordinar’, ’cooperar’, ‘copropietario’. Esta última en ocasiones la escriben inadecuadamente unida por un guion o con un espacio, pues les es más evidente que se trata del prefijo co-. Actualmente, ningún prefijo debe escribirse separado de la palabra que afecta (Caminos y Puentes Federales de Ingresos, Capufe, suele colocar rótulos con falta ortográfica cuando enuncian: «*Despacio: zona sub-urbana»). Se escribirán separados los prefijos cuando afecten a más de una palabra, como en: «Soy anti pena de muerte», donde el prefijo anti- no solo afecta a la palabra ‘pena’. 

Y la ‘u’ repetida solo aparece en una palabra y sus derivados, que ya ni se usa, es un arcaísmo. 

Escritura de las letras

Las novedades más importantes de la Ortografía de la lengua española, publicada en el 2010


h



 En las palabras que se pueden escribir con hache o sin ella, se prefiere siempre la forma sin hache, con independencia del uso.  
                                                
         ala, ale, alacena, alelí,
       armonía, arpa, arpillera, atajo,
       boardilla, baraúnda,
       desarrapado, ológrafo,
     sabiondo, uy




g, j


En los préstamos en los que la g y la j tiene un sonido parecido al dey, se recomienda adaptar bien la pronunciación, bien la escritura.                                                     
                                                         
                                                                                                  banjo, júnior, mánager
                                                                                            pronunciados [bánjo], [júnior],
                                                                                                                         [mánajer]
                                                                                                     banyo, yúnior, mánayer

w


Se admite la w en préstamos, letra que se considera preferible en las voces en las que su uso está asentado. Por tanto, no se escriben en cursiva.
                                                                                             kiwi, sándwich, web, wéstern,
                                                                                                      taiwanés, kuwaití


k


En préstamos, se prefiere conservar la k en las palabras que se usan mayoritariamente con ella.
                                                                                                alaskeño, askenazi, biki




c, qu 


En préstamos, se prefiere la forma adaptada con c o qu cuando es mayoritaria en el uso.
                                                                                             caqui, cuáquero, iraquí,
                                                                                                   neoyorquino, polca,
                                                                                              queroseno, quiosco,
                                                                                             quiosquero, telequinesia,
                                                                                                          valquiria
                                                                                                Tanganica, Turquestán

qa, qe, qi, qo, qu 


Se recomienda cambiar la combinaciones qa, qe, qi, qo, qu en nombres comunes adaptados y macrotopónimos a ca, que, qui, co, cu, cuando tienen estos valores.
En el resto de los nombres, se pueden conservar.
                                                                                                      cuórum,execuátur,cuadrivio,
                                                                                                           cuark, cuásar, catarí
                                                                                                       Catar (se prefiere a Qatar)
                                                                                                                  Al Qaeda


y final tras vocal


Como norma general, se prefiere -ay, -ey, -oy, -uy en estos diptongos a final de palabra, aunque hay excepciones en préstamos donde se escribe -ai,-ei, -oi, -ui. Cuando ambas formas
son válidas, se prefiere la mayoritaria en el uso.
                                                                                               carey, yóquey, tepuy, jagüey
                                                                                                       agnusdéi, saharaui
                                                                                              bonsái, paipái, samurái, tipoy

y final tras consonante


Al adaptar extranjerismos que terminan en consonante + y, esta se transforma en i. También se escriben con i latina final los hipocorísticos.
                                                                                                  bodi, curri, ferri, panti, rali,
                                                                                                                 sexi
                                                                                                  Mari, Cati, Toni, Dani


y medial 


En préstamos, y pasa a i cuando tiene este valor. Se recuerda quetambién se cambia al formar el plural de algunas palabras que terminan en vocal + y.
                                                                                  jerséis,licra, géiser, aimara, gais, yóqueis 


ng 


final Se recomienda suprimir la g final en las palabras terminadas en -ng.
                                                                                           
                                                                                                  cáterin, campin, castin,
                                                                                               esmoquin, márquetin, pirsin,
                                                                                                     parquin, pudin o pudín

ps inicial 


El uso culto sigue prefiriendo la grafía con ps- inicial, aunque en todos los casos se admiten las formas con s-.
                                                                                             sicología, sicosis, siquiatra,
                                                                                                 seudoprofesa, soriasis,
                                                                                                 seudología, seudónimo,
                                                                                                       seudópodo


Derivados de nombres propios



 En los derivados de nombres propios se conservará la escritura del nombre del que proceden. Esta
norma no se aplica a los nombres comunes que han pasado a designar objetos, enfermedades,
productos...
                                                                                             beethoveniano, picassiano,
                                                                                            taylorismo, shakespeariano,
                                                                                                   darwinista, pero
              
                                                                                        alzhéimer, boicot, yacusi,
                                                                                                  zepelín o zépelin




jueves, 26 de julio de 2012

La ñ también es gente


ñ letra eñe La culpa es de los gnomos que nunca quisieron ser ñomos. Culpa tienen la nieve, la niebla, los nietos, los atenienses, el unicornio. Todos evasores de la eñe. ¡Señoras, señores, compañeros, amados niños! ¡No nos dejemos arrebatar la eñe! Ya nos han birlado los signos de apertura de interrogación y admiración. Ya nos redujeron hasta la apócope. Ya nos han traducido el pochoclo. Y como éramos pocos, la abuelita informática ha parido un monstruoso # en lugar de la eñe con su gracioso peluquín, el ~. ¿Quieren decirme qué haremos con nuestros sueños? ¿Entre la fauna en peligro de extinción figuran los ñandúes y los ñacurutuces? ¿En los pagos de Añatuya cómo cantarán Añoranzas? ¿A qué pobre barrigón fajaremos al ñudo? ¿Qué será del Año Nuevo, el tiempo de ñaupa, aquel tapado de armiño y la ñata contra el vidrio? ¿Y cómo graficaremos la más dulce consonante de la lengua guaraní? "La ortografía también es gente", escribió Fernando Pessoa. 
Y, como la gente, sufre variadas discriminaciones. Hay signos y signos, unos blancos, altos y de ojos azules, como la W o la K. Otros, pobres morochos de Hispanoamérica, como la letrita segunda, la eñe, jamás considerada por los monóculos británicos, que está en peligro de pasar al bando de los desocupados después de rendir tantos servicios y no ser precisamente una letra ñoqui. A barrerla, a borrarla, a sustituirla, dicen los perezosos manipuladores de las maquinitas, sólo porque la ñ da un poco de trabajo. Pereza ideológica, hubiéramos dicho en la década del setenta. Una letra española es un defecto más de los hispanos, esa raza impura formateada y escaneada también por pereza y comodidad. Nada de hondureños, salvadoreños, caribeños, panameños. ¡Impronunciables nativos! Sigamos siendo dueños de algo que nos pertenece, esa letra con caperuza, algo muy pequeño, pero menos ñoño de lo que parece. Algo importante, algo gente, algo alma y lengua, algo no descartable, algo propio y compartido porque así nos canta. No faltará quien ofrezca soluciones absurdas: escribir con nuestro inolvidable César Bruto, compinche del maestro Oski. Ninios, suenios, otonio. Fantasía inexplicable que ya fue y preferimos no reanudar, salvo que la Madre Patria retroceda y vuelva a llamarse Hispania. La supervivencia de esta letra nos atañe, sin distinción de sexos, credos ni programas de software. Luchemos para no añadir más leña a la hoguera dónde se debate nuestro discriminado signo.
Letra es sinónimo de carácter. ¡Avisémoslo al mundo entero por Internet! La eñe también es gente.

Texto de Maria Elena Walsh 

domingo, 22 de julio de 2012

Borges a través del espejo


Por Ramón Moreno Rodríguez

En el siglo pasado Lewis Caroll ejercía con fervor incomparable su sacerdocio anglicano y su paidofilia. Del primero, afortunadamente, no se conserva nada; del segundo, desgraciadamente, tan sólo conocemos una serie de fotografías de niñas semidesnudas, cartas a más de una de ellas, el nada candoroso libro Alice's adventures in wonderland (que el candor de Walt Disney lo convirtió en una torpe película de dibujos animados) y una saga de éste: el libro Through the looking-glass and what Alice found there, traducido telegráficamente al español como Alicia a través del espejo. Para ambos escritores, Borges y Caroll, el espejo tiene un tentador significado: conocer de una manera cabal al mundo, es decir, a sí mismo. Alice Liddell atraviesa el espejo para ingresar a un mundo confuso y extraño: simbólica representación del yo propio o acaso, ¿por qué no? del propio Charles L. Dodgson (verdadero nombre de Caroll). Para el inglés el espejo es tan sólo la herramienta mágica que nos permite ingresar a esta otra dimensión del conocimiento que es el lado oscuro de la per-sonalidad. Para Borges el espejo es más, mucho más que un instrumento del conocimiento, o una fórmula que sirve para ingresar al mundo de la fantasía donde todo puede suceder y todo está permitido.

Para el escritor argentino el espejo es en primer término un profundo reflejo del yo, que va más allá del mostrar una reproducción ilusoria de la figura humana. También en el espejo se encuentra toda la esencia del yo, es una forma de enfrentarse a sí mismo, es lo que Freud acaso llamaría el super-yo o la idealización del yo. Se da una transubstanciación del yo en el espejo -como la de Cristo en el vino y la hostia- tan profunda que incluso la fuerza, la energía de la figura reflejada es tan fuerte que es más real que la figura real de la cual se produce.

En el poema "El forastero" esta idea del espejo como verdadera "realidad" queda claramente expuesta cuando la voz narrativa afirma: "Se afeitará después ante un espejo/ que no volverá a reflejar-lo/ y le parecerá que ese rostro/es más inescrutable y más firme/que el alma que lo habita/ y que a lo largo de los años lo labra".
Este fenómeno de la duplicidad del yo, y de la duda o confusión respecto de cuál es más "real" o verdadero, se da reiteradamente en la obra de Borges, no sólo a través de las metáforas del espejo, sino también a través de la escritura ("otro poema de los dones"), los laberintos ("El laberinto"), del hecho mágico de un yo que se encuentra a sí mismo en la calle ("El libro de arena") o del yo que reflexiona sobre un otro yo ("Borges y yo"), etc.

Pero esta duplicidad del yo explicada por Borges tiene también su contraparte, es decir, el poeta plantea que ese yo dividido busca, consciente o inconscientemente, la manera de resolver el problema de la separación o de la duplicidad. Esta necesidad de unir las parte del yo también las metaforiza, entre otras cosas, con el espejo. Incluso va más allá de la idea inicial del yo-real frente al yo-espejo, propone que ambos yo son espejos, que, acaso, fatigados, se reflejan incesantemente (como hubiera preferido calificarlos Borges).

En el relato "El acercamiento a Almotásim" Borges presenta, en forma de reseña bibliográfica, el caso de un estudiante que busca al sabio Almotásim. Lo guía exclusivamente el reflejo que éste ha dejado en forma de claridad en las personas que lo han conocido: "en algún punto de la tierra está el hombre que es igual a esa claridad".
El joven recorre parte de la India, su tierra, en busca del misterioso personaje hasta que los rastros dejados lo conducen, nuevamente, hasta su ciudad, Bombay, desde donde inició la búsqueda. La novela finaliza, según la supuesta reseña de Borges cuando: "Una voz de hombre -la increíble voz de Almotásim- lo instó a pasar. El estudiante descorre la cortina y avanza. En ese punto la novela concluye."
Las consideraciones ulteriores de Borges nos llevan a concluir lo arriba mencionado. Lo que el estudiante busca se puede interpretar, entre otras cosas, como la búsqueda del yo propio. El largo periplo del joven es el símbolo de la vía de purificación que tiene que recorrer para poderse encontrar consigo mismo: se sugiere pues, que al atravesar la cortina el estudiante se encontró a sí mismo. Esta posible interpretación la sugiere Borges cuando explica el "Coloquio de los pájaros". Es un grupo de aves que llega hasta los confines de una montaña en busca de su rey, Simurg (treinta-pájaros): "Treinta, purificados por los trabajos, pisan la montaña del Simurg. La contemplan al fin: perciben que ellos son el Simurg y que el Simurg es cada uno de ellos". La novela que reseña Borges, supuestamente: El acercamiento a Almotásim se subtitula "Un juego con espejos que se desplazan".

Otra interpretación borgiana de los espejos radica en que los conocimientos del hombre son los reflejos que a través de un espejo recibimos del universo.

El hombre, pues, como en la famosa "Cueva de Platón" sólo conoce a través de reflejos; en el caso de la idea expuesta por Borges en el texto "El espejo de los enigmas", estos reflejos son los de un espejo. En ese sentido, difiere de la idea de Platón pues el espejo refleja total y cabalmente los conocimientos (léase el universo), mientras que en el mito de la cueva, se propone que sólo se conoce las siluetas dejadas por la luz sobre la superficie de la misma.

Ahora bien, el conocimiento a través de espejos (retomada de San Pablo en su Primera Epístola a los Corintios) también está limitado pues lo que muestran es tan sólo una fantasía, nunca el conocimiento en sí. Por eso es que no debe extrañarnos que en ocasiones diga lo contrario de lo que en otro texto afirma: nadie, pues, rebaje a reproche esta aclaración sobre la obra de Borges.
Cuando Borges, en el cuento "El Aleph" nos describe lo que es un Aleph, nos está diciendo lo contrario de lo que nos ha dicho en "El espejo de los enigmas". El Aleph es una pequeña esfera, un punto del universo en que confluyen todos los puntos del mismo. Ese lugar funciona como un espejo esférico en que se puede ver reflejado, simultáneamente, todas las cosas que "destejen y tejen este universo". Así pues, los espejos, este particular espejo, son la suma y esencia de las cosas pues nada hay que no pueda reflejar; en ese sentido contener.

Si múltiples e infinitas son las imágenes que podemos tener de los espejos, múltiples e infinitas pueden ser sus significaciones, por eso es que debemos estar preparados para que en cada relato o cuento el sentido que le dé Borges al espejo difiera o cobre un matiz particular. Así por ejemplo, una cosa puede ser espejo de otra, o una persona de otra, tal es el caso de Edipo que al ver a la esfinge descubre que ésta es un espejo de él mismo: "Con la tarde un hombre vino/ que descifró aterrado en el espejo/ de la monstruosa imagen el reflejo/ de su declinación y su destino"

En el poema "El instante" Borges coincide con la filosofía existencialista al sugerir que el presente no existe, todo es un pasar inconmovible o futuro inseguro. Los espejos sólo reflejan, en consecuencia, el pasado de una persona, jamás atrapan el segundo en que uno se contempla: "El rostro que se mira en los gastados/ espejos de la noche no es el mismo".

La historia es un espejo de los hechos que a través del tiempo la memoria no ha podido borrar. A diferencia de otras imágenes de otros espejos, la imagen de la historia es rígida y dura; perdura como una escultura. No comparte esa condición esencial de las imágenes de los espejos: ser efímera. En "El reloj de arena" Borges dice: "En los minutos de la arena creo/ sentir el tiempo cósmico: la historia/ que encierra en sus espejos la memoria"

Para concluir, quiero señalar que todo el mundo significativo que Borges trama intrincadamente en torno de los espejos le permite construir su propio mundo literario. Los espejos son pues, para él, un pretexto para decir lo que más le importa de las cosas. Son una forma de patentizar sus juegos con el tiempo, lo infinito, la vida o la muerte, aunque también es pertinente aclarar que los espejos, de vez en cuando, también sirven para hacer esa humilde y anónima función: reflejar.

Fuente: Oye Borges

sábado, 21 de julio de 2012

Reflexiones sobre “El acercamiento a Almotásim” de Jorge Luis Borges



Por Elena Fernández


Este ensayo intenta acercarse de una forma diferente a la obsesión, o tal vez, a la curiosidad, que sentía Jorge Luis Borges por los espejos. En el espejo nos reflejamos, nos multiplicamos y nos vemos críticamente. Para hacer este análisis, que pretende ser un encuentro entre terapia y literatura, voy a partir de un cuento que Borges escribió como un resumen ficcional de novela. Es en éste que se subraya un elemento muy apreciado por los terapeutas: a través del lenguaje le damos sentido a nuestro mundo. Un punto, que está ligado al anterior, es el análisis metafísico que hace el autor a través de un concepto importante para la psicoterapia posmoderna: la reflexión.
En “El acercamiento a Almotásim”, el narrador, simula que tal novela existe y nos ofrece un resumen de ella. Esta historia policial es la primera escrita por un nativo de Bombay.  Borges la presenta en forma de reseña bibliográfica. Es el caso de un estudiante de Derecho que busca al sabio Almotásim. El primero es guiado por el reflejo que el último ha dejado, en forma de luz, en las personas que lo han conocido: “en algún punto de la tierra está el hombre que es igual a esa claridad”. Un primer reflejo que da paso a la reflexión.

Continúa Borges con su sinopsis: en una noche como tantas, los problemas entre hindúes y musulmanes llevan a un grupo de personas a la violencia, en una de las calles de esa ciudad. El protagonista, mata o cree matar a un hindú. Se escapa y en su viaje conoce a mucha gente, ve en una persona cierta ternura y excitación que a su vez viene de alguien más. El estudiante se obsesiona con la idea de encontrar al hombre llamado Almotásim, el hombre que irradia luz.

Emprende una búsqueda frenética que le toma años. Recorre parte de la India en busca del personaje hasta que los rastros que encuentra lo conducen a Bombay, en una circularidad borgesiana. Según la supuesta reseña de Borges, la narración termina de forma abrupta cuando: “Una voz de hombre -la increíble voz de Almotásim- lo instó a pasar. El estudiante descorre la cortina y avanza. En ese punto la novela concluye.”

 El camino que toma el estudiante de Derecho, puede ser interpretado, como el que se hace en la búsqueda del yo. Ramón Moreno Rodríguez comenta que el largo recorrido del joven es visto como el símbolo de la vía de purificación que tiene que recorrer para poder verse: “se sugiere [...] que al atravesar la cortina el estudiante se encontró a sí mismo”. 

Según Moreno Rodríguez, Borges nos da una posible clave en otra de sus obras: el “Coloquio de los pájaros”. Un grupo de aves llega hasta los confines de una montaña en busca de su rey, Simurg (treinta-pájaros): “Treinta, purificados por los trabajos, pisan la montaña del Simurg. La contemplan al fin: perciben que ellos son el Simurg y que el Simurg es cada uno de ellos”.

La novela que reseña Borges, “El acercamiento a Almotásim” se subtitula Un juego con espejos que se desplazan. Es el espejo, nos dice, en la nota final del cuento, igual a una estrella que es todas las estrellas. Tal vez el planteamiento del autor tiene que ver con que nuestras diferencias son una invención, ya que todos somos lo mismo. Nos vemos reflejados los unos en los otros.

Otra interpretación del espejo como símbolo “radica en que los conocimientos del hombre son los reflejos que a través de un espejo recibimos del universo”. Se ha dicho que: “el hombre” [...] como en la famosa ‘cueva de Platón’ sólo conoce a través de reflejos; en el caso de la idea expuesta por Borges, estos reflejos son los de un espejo. En ese sentido, difiere de la idea de Platón pues el espejo borgesiano refleja total y cabalmente los conocimientos (…el universo), mientras que en el mito de la cueva, se propone que sólo se conocen las siluetas dejadas por la luz sobre la superficie de la misma.” 

¿Puede haber otra posibilidad? Podemos explorar más ideas, además de la antítesis entre ilusión y realidad. Para el terapeuta noruego Tom Andersen la idea central en la psicoterapia es la de escuchar de forma respetuosa y empática. Así el cliente o paciente, al hablar sin ser juzgado, sin ser analizado, puede acceder a aquello en su interior, que nunca ha dicho o pensado. Este tipo de terapia es una invitación a un diálogo interior que nos lleva a un conocimiento profundo de nuestro ser. Tom Andersen (1995) menciona que una persona puede cambiar su yo interactuando en las diferentes relaciones o conversaciones en las que él o ella se encuentre, los múltiples yos, están gobernados por la cercanía y el tipo de relación con los otros. Nos dice este innovador psiquiatra que el término francés réflexion tiene el mismo significado que el noruego refleksjon, que quiere decir: algo es escuchado, esto que oímos se toma, se aprehende y se piensa antes de dar una respuesta.  La ilusión del espejo se puede transformar en la creación de una realidad que construimos y analizamos al estar en contacto con nuestro yo y con los otros.

Otra cuestión fundamental es cómo el terapeuta intenta estar siempre conciente del impacto que sus palabras, su actuar y su pensamiento tienen en los otros. Podemos pensar en el espejo como el espacio donde se revisan las acciones propias. Harlene Anderson propone que el diálogo interno del terapeuta, las preguntas que dirige hacia sí, durante la terapia, son tan importantes como el uso de las preguntas para sus clientes, que son la herramienta principal de su trabajo. Y estas preguntas sólo se definen, sólo surgen de la conversación. Terapeuta y cliente, en espejo, para verse y escucharse, no para imitarse.

Para la literata María Eugenia Betancourt, en la obra de Borges, “se pueden encontrar algunos temas que suelen ser recurrentes, pues conforman su idea de que la literatura se basa en unas cuantas metáforas. Las nociones panteístas de que ‘todo está en todas partes y cualquier cosa es todas las cosas’, y ‘cualquier hombre es todos los hombres’, refiere una visión del cosmos, creado o soñado por ‘alguien’, que se convierte en un caos imposible de comprender o explicar en el limitado universo del lenguaje, por lo cual la realidad sólo puede ser expresada en símbolos, que es la representación de ese caos”.

Por tanto en la obra de Borges, el caos puede tener reglas que son humanas y que también son símbolos de un universo humano y falible, continuamente abierto a la reflexión. El espejo, puesto en el lugar adecuado, refleja nuevas posibilidades de ser y estar.

Consideraciones finales:

    ¿Pueden las limitaciones del lenguaje en el universo borgesiano, convertirse en una oportunidad para conocer?
    ¿Puede ser que Borges nos invite a pensar, a participar en un diálogo interior, cuando habla de sus obsesiones, de sus metáforas?
    La claridad en el cuento de Almotásim, ¿viene de saber que el lenguaje es un juego, y que debemos entender sus reglas?
    ¿Es ésa la claridad que, no sólo persigue el autor en sus escritos sino que pide a sus lectores?
    ¿Recibimos la luminosidad o la creamos, con erudición y paciencia, como lo hizo Borges?

Como terapeuta no tengo respuesta a estas preguntas, me quedo con la reflexión de que, si tengo suerte, le lectura de la obra de un genio, me llevará a tener un poco más de claridad. Y, como profesionista, ello me puede conducir a brindar un espacio de luminosidad para que mis clientes tengan una oportunidad de pensar y sentir aquello que todavía no han podido expresar.