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Fábula trágica en La Pampa


Todo empezó como una anécdota. Una historia real de los padres de Guillermo Roz (Buenos Aires, 1973) que su hijo ha trasladado al mundo de la ficción en Tendríamos que haber venido solos (Alianza Editorial, 2012), una novela de intriga que se ha llevado el galardón de Nuevo Talento de la cadena Fnac y que el escritor argentino presentó en Valencia el miércoles pasado.

La trama esparce a unos personajes corrientes en un espacio indeterminado. Un homicidio causado por un acto instintivo cambiará el destino de ellos y, por consiguiente, el de la novela. Detrás de este acto anida la idea de un amor materno opresivo: "El amor sobrevuela por encima de toda la novela. Pero es esa idea de amor opresivo, incondicional, que anula la libertad", señala Roz. De hecho, es esa sobreprotección la que hace que el protagonista cometa un crimen y desencadene el resto de la trama. El hilo argumental gira en torno a la fácil capacidad que tenemos de convertirnos en asesinos: "Para ser un asesino solo te hace falta nacer", comenta el autor, "venimos al mundo con la etiqueta de seres humanos, y dentro de esta otra muchas, como buena o mala persona, buenos padres, etcétera, que solo dependen de cómo se alimenten".

El texto nace de una historia real que les pasó a sus padres
El escritor la cataloga como una "fábula trágica" que tiene mucho de dantesca: "La comedia es la llave que abre todas las jaulas. Ahí residen las posibilidades de la literatura". "Pero lo importante es retratar esa dificultad del ser humano para manejar las situaciones límite", añade Roz, "en comparación con los animales, el ser humano es mucho más frágil, mucho más inocente, pero tiene la imaginación".
La historia podría estar emplazada en cualquier lugar del mundo, pero el autor ha elegido su Argentina natal para retratar la parte tétrica y la desnudez de los personajes: Los páramos abiertos de La Pampa, que llegan hasta el fin del mundo, son muy sugerentes para colocar a estos desarrapados", explica, "pero para mí hay una geografía muy importante que es el río de la Plata, que es un río-mar porque no se ve la otra orilla y que da mucho miedo".

"Me encanta trabajar en la confusión", señala el autor
Guillermo Roz asegura que sueña en cine, es decir, que su vida y su imaginación se estructuran bajo parámetros cinematográficos: "Me identifico con el cine italiano, francés... Ese en el que no sabes si discuten o se quieren. Me encanta trabajar en la confusión".

Este autor ya tiene en ciernes dos novelas más. Sin embargo, ahora intenta "aprender" y "disfrutar de este momento" de promoción de la novela, que le ha valido la distinción de Joven Talento de la Fnac: "Yo solo soy un actor secundario. lo que importa son los personajes, y espero que este premio les dé muchos lectores", confiesa Guillermo Roz.

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